El Ayuntamiento de Málaga, a través del Área de Sostenibilidad Ambiental y de la Empresa Municipal de Agua (Emasa) y la Universidad de Málaga, han firmado un acuerdo de colaboración para el desarrollo e implantación de un programa de monitorización de SARS-CoV-2 en aguas residuales en la capital. La firma tuvo lugar ayer por parte del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, y el rector de la Universidad de Málaga, José Ángel Narváez.

Los resultados obtenidos se incluirán en la Red Andaluza de Vigilancia de Aguas Residuales como indicador de alerta temprana a la evolución de la enfermedad. El convenio tiene una duración de 12 meses y un coste valorado en 60.000 euros, de los que 30.000 son sufragados por el Ayuntamiento de Málaga a través de Emasa, que además aporta un equipo de trabajo que se encargará de la recogida de muestras semanal y se coordinará con los investigadores de la Universidad que se suman al proyecto.

Por su parte, la UMA aportarán medios materiales y humanos por valor de 30.000 euros. Concretamente se une al proyecto un equipo de seis investigadores que desarrollarán las labores de puesta a punto y validación del método de ensayo, así como de las nuevas metodologías de concentración de aguas residuales; igualmente tienen como objetivo establecer estrategias de correlación entre los resultados de los ensayos y el estado epidemiológico de la ciudad. Las muestras de aguas residuales serán aportadas por Emasa semanalmente y son recogidas en diferentes puntos de la red de aguas residuales de la ciudad elegidos estratégicamente con el objeto de que sea representativos de todos los distritos.