Efectivos de la Policía Local de Málaga han detenido a una pareja especializada en hurtos, la mujer de 31 años de edad y nacida en Granada, y el hombre de 46 y natural de Albacete, ambos vecinos de Málaga, como presuntos autores de los delitos de hurto y contra la salud pública, además de encontrarse reclamados judicialmente por un juzgado de Archidona.

Los hechos tuvieron lugar sobre las 13:00 horas de la tarde de ayer, martes 19 de enero, cuando policías locales que patrullaban por avenida Velázquez observaron un vehículo parado y con las puertas abiertas, concretamente un Alfa Romeo 147 en el que viajaban dos personas, encontrándose la mujer fuera del coche en actitud vigilante y el hombre manipulando algún objeto en la parte trasera, coincidiendo sus características físicas con las de los presuntos autores de los hurtos que se venían perpetrando por la zona, por lo que los agentes pararon la marcha del vehículo policial y se dirigieron hacia el vehículo para a comprobar la identidad de ambos.

Intentan eludir la acción policial

Al percatarse de la presencia policial, cerraron de modo apresurado las puertas y se dirigieron a la zona delantera del coche, donde el individuo, con la clara intención de eludir la acción policial, abrió el capó y comenzó a manipular la zona del motor, terminando por cerrarlo con prisas a la llegada de los agentes.

Tras pedirles la documentación, manifestaron que carecían de la misma, si bien, en el cacheo preventivo de seguridad que se le llevó a cabo al individuo, los policías locales localizaron los documentos nacionales de identidad de ambos, así como la cantidad de 2.080 euros en efectivo, un teléfono móvil y las llaves del vehículo, procediendo a su intervención.

Reclamados

Acto seguido, con la filiación completa de ambos, los agentes comprobaron que les constaba en vigor desde el 24 de enero de 2020 una reclamación judicial por un juzgado de primera instancia e instrucción de Archidona.

Tras ello, mientras uno de los policías locales custodiaba a la pareja, el otro accionó el botón de la llave del coche para abrirlo y llevar a cabo una inspección ocular del interior del vehículo, comprobando que no se accionaba la apertura y cierre centralizados, por lo que procedió a abrir la puerta a través de la llave mecánica y, una vez dentro, a accionar la apertura del capó, pudiendo comprobar que el individuo había desconectado uno de los bornes de la batería, funcionando correctamente el pulsador de apertura y cierre una vez que el agente lo reconectó.

Numerosos objetos presumiblemente sustraídos

En la parte trasera del coche, donde fue observado el individuo en primera instancia, el policía local encontró un paquete abierto, cuyo remitente era una tercera persona, que contenía en su interior una caja sin abrir de un teléfono móvil cuyo precio de mercado ronda los 1.300 euros.

Así mismo, en el maletero del coche se descubrió e intervino tres juegos de sábanas, dos bolsos, un reloj, unos auriculares inalámbricos, dos pares de zapatos, 127 prendas de ropa de bebé, dos chupetes, dos biberones y dos tetinas, un mini árbol de navidad y dos teléfonos móviles; encontrándose muchos de los objetos citados aún etiquetados o en sus respectivas cajas, manifestando los interesados que carecían de tickets de compra o factura que justificase su procedencia, así como que los objetos de bebé los habían comprado para su futuro hijo.

Delito contra la salud pública

Además, una vez que el policía local extrajo todos los objetos del maletero y tras proceder a la apertura del habitáculo en el que se encontraba la rueda de repuesto, localizó una mochila que contenía en su interior dos placas de sustancia vegetal, al parecer hachís, envueltas en plástico transparente, las cuales, tras ser posteriormente pesadas en dependencias policiales, arrojaron un peso total de 180,8 gramos.

A todo ello se suma que el coche, que presentaba aspecto de abandono, carecía de seguro vigente y se encontraba dado de baja, hechos por los que fueron sancionados, siendo retirado por grúa al depósito municipal de vehículos. Hasta allí se desplazaron efectivos del Subgrupo Unidad Canina del Grupo Operativo de Apoyo (GOA) de la Policía Local de Málaga, cuyos perros, especializados en la detección de drogas y sustancias estupefacientes, llevaron a cabo una inspección más exhaustiva del vehículo, pudiendo comprobar que no ocultaban más en el interior.

Ante los hechos, los policías locales procedieron a la detención de ambos y a su traslado a dependencias policiales, siendo, posteriormente, puestos a disposición judicial.