La Ordenanza de Movilidad de Málaga ha entrado en vigor esta semana con la novedad de que ni patinetes eléctricos ni ciclistas podrán circular por la acera y habrán de hacerlo bien por los 45 kilómetros de carriles bici o por los 70 de carriles ciclables, que forman parte de la carretera y tienen una limitación de 30 kilómetros por hora. Por estos carriles tendrán preferencia ciclistas y usuarios de patinetes, pero habrán de convivir con coches y motos. Es por ello que la oposición municipal insiste en pedir una moratoria de la entrada en funcionamiento del texto hasta que no se hagan más carriles bici.

«Tiene la marca del PP, porque se ha impuesto sin ningún tipo de consenso en el ámbito de la movilidad. Tampoco se ha contemplado ningún tipo de moratoria para adaptar las vías de nuestra ciudad a los usuarios de aquellos vehículos que han salido más a la calle durante la pandemia, como los patinetes y las bicicletas, además de las motocicletas», dice el edil socialista Jorge Quero.

«Durante el periodo de alegaciones, una de las propuestas del PSOE fue la creación de infraestructuras viarias como carriles segregados del tráfico, una medida fundamental para conciliar el desplazamiento sostenible con la seguridad de los usuarios de Vehículos de Movilidad Personal». Dice Quero que el 30 es un «timocarril», como lo llaman algunos colectivos de ciclistas. Estos carriles son «un peligro para ciclistas y personas que van en patinete y en bicicleta, porque muchas personas no están acostumbradas a circular junto al tráfico a motor y evidentemente los padres de familia no pondrán a sus niños en peligro si van en bici, obligándoles a salir de la acera. Creemos que el equipo de gobierno no ha pensado en los menores. Además, es una ordenanza que tiene muchos elementos de mejora. Prueba de ello es que el equipo de gobierno ha tenido que dar marcha atrás a su intención de que la separación mínima entre coches y bicicletas sea de un metro. Ahora, como pedimos los socialistas en consenso con colectivos de movilidad sostenible, la distancia mínima será de metro y medio».

El concejal portavoz de la coalición de izquierdas, Eduardo Zorrilla, tiene claro que «no es la ordenanza que necesita Málaga, ya que en lugar de fomentar los desplazamientos sostenibles el alcalde se ha propuesto dificultar el uso de la bicicleta con una prohibición rotunda a que circulen por las aceras, a pesar de que no hay alternativas seguras habilitadas».

Zorrilla considera que «la norma está anticuada, ya que nos retrotrae a un modelo de movilidad de otra época. En Málaga seguimos sin una red de carriles bici adecuada, vamos a la cola a nivel español y europeo, y se está implantando un sistema de carriles compartidos por la bici y el coche imitando el modelo que adoptó Madrid hace años y que ha resultado un auténtico fracaso y un peligro para los ciclistas». Recuerda que ha «sido la única fuerza política que ha votado en contra de la ordenanza desde su aprobación inicial y reiteramos la necesidad de una moratoria para que mientras el ayuntamiento no construya una red ciclista adecuada, que cuente al menos con los 70 kilómetros que se conveniaron con la Junta en el Plan Andaluz de la Bicicleta, no entre en vigor la prohibición de circular por las aceras».