Cinco hombres han sido detenidos por la Policía Nacional en Málaga por haber retenido supuestamente a otro, residente en una localidad bilbaína, al que golpearon con extrema violencia mientras estaba atado a una silla y le fracturaron el cráneo con una batería de coche.

La autoridad judicial ha ordenado el ingreso en prisión preventiva de tres de los cinco detenidos en relación a unos hechos ocurridos el pasado octubre en una nave industrial de la barriada de San Julián en la capital , según ha informado este martes la Policía en un comunicado.

La investigación apunta a que la víctima, un hombre de nacionalidad portuguesa con el que los miembros de la organización habían mantenido relaciones comerciales con anterioridad, fue conducida a una nave industrial.

Según la investigación policial, los captores, de entre 28 y 41 años, ataron a la víctima a una silla y la dejaron inmovilizada mientras la golpeaban con una defensa de hierro extensible, e incluso trataron de someterla a descargas eléctricas con una batería de coche con la que finalmente le fracturaron el cráneo.

Además, durante el tiempo que este hombre permaneció secuestrado y hasta que se produjeron las detenciones, lo amenazaron con acabar con la vida de su mujer e hijas menores.

Los presuntos autores liberaron al herido, que dejaron abandonado en la parte trasera de su propio vehículo a varios kilómetros de donde ocurrieron los hechos, y éste logró acudir por sus propios medios a un centro médico para recibir asistencia.

Según las pesquisas policiales, la víctima, residente en una localidad bilbaína, había viajado a Málaga para realizar varias gestiones mercantiles por las que contactó con la organización criminal.

Las averiguaciones de la Policía reflejan el alto grado de especialización, violencia y coordinación con los que actuaba esta organización criminal.

La operación ha culminado con la detención de cinco hombres por los supuestos delitos de detención ilegal, amenazas graves, lesiones/tortura y robo con violencia y la realización de cuatro registros -en tres domicilios y una nave industrial- en los que los agentes se han incautado de 5.000 euros y material informático.

Los arrestados fueron puestos a disposición judicial y tres de ellos ingresaron en prisión preventiva, según la Policía.