El portavoz socialista, Daniel Pérez, pidió ayer al alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, «que escuche el clamor de las miles de cacerolas que han sonado el pasado fin de semana desde los balcones de familias de Huelin y de Cruz de Humilladero» y suspenda la zona azul en los entornos de las calles Tomás Echevarría y La Unión, «una medida impopular que sólo trae consigo la recaudación con otro impuesto en barrios obreros y el hundimiento de la economía del comercio local».

Durante una rueda de prensa en compañía de la viceportavoz socialista, Begoña Medina, y del concejal Jorge Quero, también con vecinos de Huelin, Pérez lamentó que «en vez de salir del despacho para visitar los barrios y escuchar a los vecinos que le piden que acabe con la zona azul, De la Torre ha amenazado con ampliar en el lugar en que nos encontramos, en la calle Capulino Jaúregui», una calle paralela a Tomás Echeverría. «Nunca antes habíamos visto al alcalde tan contestado y rechazado por la ciudadanía como ahora, porque el restallar de las caceroladas es contra su mala gestión, por imponer de manera autoritaria y sin consenso una medida impopular a todas luces, la zona azul».

«Paco de la Torre se ha ganado que los vecinos y comerciantes de Cruz de Humilladero le llamen mentiroso, porque ha faltado a su palabra de implantar la zona azul después de dar marcha atrás por tercera vez en septiembre de 2019 y comprometerse a no implantar el SARE. Los vecinos del entorno de la calle La Unión se sienten engañados. En Huelin, lo que ha conseguido es una contestación multitudinaria de familias que se sienten insultadas. En ambas zonas de nuestra ciudad, el alcalde ha alentado un nuevo fenómeno de resistencia, la cacerolada, que no había restallado hasta ahora en contra de la gestión del equipo de gobierno», defendió el líder de la oposición municipal. Pérez recriminó a De la Torre que «se está cargando el tejido social y económico de Huelin y de Cruz de Humilladero».