A la edad de 95 años víctima de la pandemia, ha fallecido en Málaga Francisco Ojeda Villarejo, que fuera el primer presidente de la Federación Andaluza de Vela entre los años 1986 y 1989.

Francisco, Paco, Ojeda, ha fallecido en un hospital de Málaga donde era trasladado desde la residencia Ballesol, donde vivía y gozaba de buena salud hasta que contraía el virus.

Idealista y enamorado del Mar a Vela, Paco fue el primer malagueño en tener un barco a vela y junto a Rafael Boloix y Tito Manzaneque, era el fundador de la emblemática regata Mar de Alborán. Los tres constituían por esos años la Orden de Navegantes Mar de Alborán.

Pero no era el mar su única pasión, también era una persona sensible a diferentes expresiones artísticas como la literatura, el cine y la pintura, con varios libros editados y diversas exposiciones de su obra pictórica. Viudo de Lourdes Marín, eran padres de siete hijos, dos de ellos fallecidos a edad temprana.

Su historia con la Federación Andaluza de Vela comienza con la constitución de la misma como la conocemos hoy, el 21 de junio de 1986 en Asamblea General celebrada en el Club Náutico de Fuengirola.

Históricamente existían en Andalucía dos Federaciones de Vela, la Federación Sur-Atlántica de Vela (Cádiz, Huelva, Córdoba y Sevilla) y la Federación Sur-Mediterránea (Málaga, Granada y Almería).

En el año 1986 y como consecuencia de la delegación de competencias en materia de deporte a la Junta de Andalucía, se aprobó la unificación de las dos Federaciones en una sola; la Federación Andaluza de Vela.

Los componentes de esa primera Junta Directiva estaba formada por Francisco Ojeda Villarejo (Presidente) y los vocales Francisco Manchón Tejedor, Pedro Arribere Foropon, Antonio Gallero Gauran, Juan Luis Freniche Ibáñez, Rafael Boloix Piña, Ángel Ruiz García, Luis Durban Puig, Manuel Posada Calleja y José Mª O’Kean Blanco y como Secretario General Antonio Burgos Cabañas.

En el año 1989 Paco Ojeda decide renunciar a ser reelegido, al considerar que el nuevo presidente tenía que ser una persona de la provincia de Cádiz dada la proximidad de los campeonatos del Mundo ‘Mundo Vela 92″.

Es entonces cuando se convocan las elecciones a miembros de la Asamblea General y Presidente de la Federación Andaluza, resultando elegido Ángel Ruiz García. “Esto da una idea de la visión de futuro y la generosidad de Paco”, cuenta Antonio Burgos, compañero y gran amigo de Ojeda.

El 07 de abril de 1989 se constituyó la nueva Junta Directiva que estaba compuesta por Ángel Ruiz García (presidente), Rafael Iturrioz Lozano (Vicepresidente), Juan Luis Moreno Acosta (Secretario) y los vocales Francisco Manchón Tejedor, Antonio Burgos Cabañas, Arnaldo Fernández Calderón, Eduardo Carrasco Conejo y José Ramón Pérez Diaz-Alersi.

En el año 1992 la FAV disponía de una concesión administrativa de la playa asfáltica de Puerto Sherry, donde se ubicó la entidad contando con una Escuela de Vela y un Centro de Tecnificación.

En dicho año 1992 se consiguió asimismo autorización de la Autoridad Portuaria de Málaga para la creación de la Escuela de Vela de Málaga, en terrenos del Muelle número 1 de botes, aledaño a la Casa de Botes del R.C. Mediterráneo.

Por último preguntamos a Burgos sobre sus últimos meses, “Estaba perfectamente, hablábamos muy a menudo y tenía mucha vitalidad, pero no ha podido con la sacudida del Covid”.

Y añade Burgos, “Una verdadera lástima, con su muerte se quedan en el aire algunos proyectos como el de escribir sobre los años en que fue creada la Federación Andaluza de Vela, entre otros“.

Paco Ojeda Villarejo siempre destacó por su cultura y trato exquisito. Marinista consumado, sus pinturas de barcos de época, con la Málaga antigua de fondo y la viveza de su representación del mar eran muy valoradas. El detallismo, cuidado y sabor marinero de sus óleos se encuentran repartidos en muchas viviendas de Málaga, que valoraron el amor de Paco por el mar y que supo transmitir a través de sus pinturas.

Su enorme cultura y curiosidad le llevó a escribir cuatro novelas: 'Xabier el navarro' (Editorial Nuevos Escritores); 'Tres noches de Alborán', 'Balbo de Gades' y 'Años de amor y guerra: Guerra Carlista 1833-1840', estos tres últimos publicados en Arguval.

Junto a Miguel Alcobendas protagonizó un hecho poco conocido, como que fueron los únicos malagueños presentes en el funeral de Pablo Ruiz Picasso, a quien dejaron en su tumba un ramo de flores con el lema 'Málaga a Pablo Picasso'. De hecho, fueron las únicas flores que se depositaron en su tumba, tras un complicado viaje de Paco Ojeda y Miguel Alcobendas, que en ese momento dirigía la revista Jábega, que se pudo realizar tras las gestiones de Francisco de la Torre, que en ese momento era presidente de la Diputación de Málaga.

Descanse en Paz.