La Facultad de Psicología y Logopedia ha empezado el 2021 con un nuevo eje directivo liderado por María Isabel Hombrados Mendieta, la nueva decana. Son muchos los objetivos que tiene para afrontar el mandato que le queda por delante durante los próximos cuatro años. El reto más importante, por la complejidad y la novedad que supone, es el nuevo edificio. «Nos gustaría, si se cumplen todos los plazos, empezar el próximo curso en el nuevo edificio». La decana es consciente de la importancia que tiene este traslado y la «especial ilusión» que les hace tener un bloque específico para las titulaciones de Psicología y Logopedia. Desde que estuvieron en Los Barracones, se trasladaron hasta donde se encuentra en la actualidad y pronto se marcharán a la ampliación del Campus de Teatinos. «Hemos vivido el progreso de ambas titulaciones y muchas cosas que se van a quedar aquí, pero que nos las vamos a llevar para seguir impulsando el desarrollo de las mismas».

Otro de retos más prioritarios para Isabel Hombrados es el aumento de la oferta de formación de posgrado y se quiere impulsar uno para cada titulación. «Queremos buscarle una salida a los estudiantes que acaban Logopedia para que no se tengan que ir fuera, si no quieren, para hacer posgrado y que se puedan quedar en su facultad, si lo desean, porque la oferta existe». El nuevo posgrado de Psicología irá enfocado a fomentar los nuevos perfiles que demandan y reivindican los estudiantes, como es es el caso de la psicología de la educación.

María Isabel Hombrados Mendieta, nueva decana de Psicología y Logopedia, en su despacho

María Isabel Hombrados Mendieta, nueva decana de Psicología y Logopedia, en su despacho

Con el objetivo de hacer más competitiva tanto a la facultad como también a los propios alumnos que cursan sus estudios en ella, otra de las ideas planteadas en el programa de Isabel Hombrados es la creación de una doble titulación de Psicología y Logopedia. Esto aumentaría la oferta de trabajo y también crearía nuevos perfiles profesionales que multiplicarían las opciones de futuro de los graduados.

Otra reclamación de los alumnos y de los profesores a la que se quiere hacer frente es aumentar las prácticas en ambas carreras. «Queremos tener el mismo nivel de prácticas que otras titulaciones que están también adscritas a la rama de conocimiento de Ciencias de la Salud». Además, la nueva decana asegura que el cumplimiento de este reto aumentaría el grado de satisfacción de los alumnos.

Con la intención de conocer en mayor profundidad esas necesidades que tienen los estudiantes, los profesores y los miembros del PAS, Isabel Hombrados ha creado un vicedecanato específico de Igualdad y Diversidad «porque la sociedad es cada vez más sensible a esos temas y no podemos estar de espalda a las necesidades de la sociedad». Por ello, quiere impulsar un estudio basado en materia de igualdad y de diversidad en general (cultural, de género o funcional) para poder implementar una serie de medidas que se han extraído del conocimiento de las necesidades de las personas y así poder mejorar la calidad de vida de los miembros de esta facultad.

Otro de los principales retos que afronta Isabel Hombrados como nueva decana de Psicología y Logopedia es la investigación. Quiere mejorar el programa de doctorado con el que ya cuentan y darle visibilidad a los grupos de investigación para que la sociedad pueda conocer el trabajo que desempeñan. Para ello, reclama una mejora a nivel general de las condiciones de los científicos, especialmente para los becarios, que necesitan mayor apoyo a niveles económicos, de recursos y de estabilidad en el personal. «Quizás haya tenido que llegar la pandemia para poner en valor el trabajo que hacen los científicos día a día y ha sido algo que siempre se ha reivindicado desde la Universidad».

«Queremos tener el mismo nivel de prácticas que otras titulaciones adscritas a la rama de Ciencias de la Salud»

Repercusiones de la pandemia

Al igual que el Covid-19 ha servido, por desgracia, para poner en valor el trabajo y la necesidad que tiene la ciencia en la sociedad de hoy día, también ha dificultado el trabajo de los profesores y las condiciones del estudiantado. La decana es consciente de que «la pandemia está viva» y ha entorpecido la presencialidad tanto de los exámenes como también el desarrollo normal de las clases. Es conocedora de que las decisiones que toma la Universidad están marcadas por la evolución de la pandemia y por las medidas que imponen las distintas autoridades gubernamentales «Imagino que vamos a estar así a lo largo de este curso porque tenemos que proteger la salud de todos y eso es lo prioritario porque va a condicionar todo».

Del segundo cuatrimestre aún no sabe nada con certeza. Las distintas resoluciones vendrán de la mano de las medidas que se tomen desde la Junta de Andalucía y de lo que los rectores y rectoras de las universidades de la comunidad autónoma crean que es correcto al comienzo de las clases. «Habrá que tomar decisiones para buscar ese equilibrio en las condiciones sanitarias y lo que podemos ofertar como la mejor manera de proceder en el mundo de la Universidad».

Es cierto que Isabel Hombrados ha llegado a Psicología y Logopedia para ser decana en un momento de incertidumbre e inestabilidad y para ella «es una forma de devolverle a la facultad todo lo que me ha dado. Es una combinación de compromiso, de responsabilidad y de mucha ilusión para poner en marcha un proyecto a lo largo de estos cuatro años».

En este largo camino que ahora ha comenzado, la decana tiene entre sus objetivos investigar aquellas cosas que no quiere repetir de lo que ha generado la pandemia en la docencia y en el aprendizaje, aunque «hay cosas que han venido para quedarse». Las reuniones online pueden ser una de ellas, ya que facilitan el poder tener distintos encuentros en distintos lugares, al igual que Isabel Hombrados también cree que hay cuestiones del teletrabajo que antes se descartaban y ahora se pueden quedar.

«Habrá que analizar cómo el Covid-19 ha impactado en la enseñanza y en el aprendizaje y ver, no solo los efectos negativos, sino también aquello que hemos descubierto que funciona. De todo se puede sacar algo positivo».

Estudiantes de la Facultad de Psicología y Logopedia


  1. Nerea Montes, alumna de Psicología. «Cuando entras a la carrera estamos muy influenciados por los mitos y creencias que rodean a la psicología en la sociedad». Así comenzó Nerea Montes el primer curso de Psicología hace ya algunos años. Ahora está en cuarto de carrera y asegura que «las asignaturas, sobre todo las de primer año, intentan reconstruir esos conocimientos, que creemos tener al inicio sobre qué es la psicología, por unos más acertados y cercanos a la realidad de esta disciplina». Uno de los aspectos que Nerea mejoraría sería «un aumento en la cantidad de prácticas externas» porque solo hay en el último curso. Entiende que en el mundo de la psicología se trabaja con colectivos sensibles y cree que es importante tener algún tipo de contacto con ellos antes de salir de la carrera, «no solo para tener una mayor experiencia, sino también para definir las preferencias laborales de cara al futuro». La estudiante asegura que el enfoque de las materias es el correcto y permite abarcar y tener una visión más profunda de las distintas ramas de la Psicología. Además, uno de sus mejores recuerdos es el Grupo de Orientación Universidad, llevado por un antiguo alumno de la facultad. En él, estudiantes de distintas facultades se reúnen y realizan dinámicas sobre conceptos como la asertividad o la empatía, así como realizan entrevistas.
  2. Nuria González, alumna de Logopedia. Nuria González, alumna del primer curso de Logopedia, se siente satisfecha con la selección del grado que estudia, aunque no se ajusta del todo a sus expectativas iniciales. «Algunas asignaturas no guardan mucha relación con la carrera», por lo que Nuria «cambiaría algunas asignaturas por otras que estuvieran más relacionadas con Logopedia». Su nivel de complacencia aumenta si se hace referencias a las prácticas. «Las asignaturas tienen bastante práctica, aunque por el Covid-19 no han podido ser como deberían, pero sí hay prácticas en las asignaturas y están bien».
  3. Raúl Garrido, alumno de Psicología. «Está claro que en un grado como es Psicología es muy importante una base teórica, pero la práctica es fundamental». La falta de asignaturas prácticas o la tardanza con la que aparecen en la carrera es una de las mejoras que estudiantes, como Raúl Garrido proponen . Así, este alumno «realizaría más prácticas enfocadas en qué es lo que haría después como psicólogo, una vez salga de la Universidad» para conocer cómo es el trabajo real. Uno de los aspectos que más valora es el esfuerzo de los docentes en proporcionarles conocimientos sobre las salidas laborales mediante su experiencia y también a través de charlas fuera del horario lectivo. «Aunque le daría más énfasis porque cuando los estudiantes no tienen familia con experiencia en el campo, sí que pueden andar un poco más desorientados. Le daría más importancia, lo recalcaría más». Al final reconoce lo complicado que ha sido compaginar las clases con la situación sanitaria. «Sí he notado que la Universidad se ha adaptado a las necesidades de la pandemia». También explica que la incertidumbre por la presencialidad o virtualidad de los exámenes ha provocado crispación en algunos estudiantes, pero se ha resuelto como todos esperaban.