El Pleno del Ayuntamiento de Málaga ha aprobado ratificar su compromiso para que el sistema de regulación del estacionamiento, el conocido como SARE, instalado en Echevarría y Huelin permanezca a modo de pruebas y su continuidad quede supeditada a los resultados y evaluación de dicho sistema.

En concreto, este punto de la moción urgente del PP ha sido aprobado con los votos del equipo de gobierno --PP y Cs-- y el edil no escrito, Juan Cassá, siendo rechazada por el PSOE y Adelante Málaga. De igual modo, también con los mismo votos, ha salido adelante condenar "las campañas de desinformación, acoso y hostigamiento, que se escapan del ámbito de la legítima crítica política y suponen un irresponsable llamamiento a la movilización que trae como consecuencia inseguridad de los trabajadores y daños en bienes municipales".

Por unanimidad ha sido aprobado condenar "los insultos, amenazas y actos incívicos" de los que están siendo víctimas los empleados de Smassa, más concretamente el personal de SARE, y los actos de vandalismo que ha sufrido el mobiliario urbano destinado a la prestación del servicio.

La zona azul también ha entrado en el debate a través de una moción del PSOE, que ha sido rechazada con los votos del equipo de gobierno y el edil no adscrito, por lo que no se ha aprobado instar al equipo de gobierno a suspender el establecimiento de la zona azul en Huelin y Cruz del Humilladero, tras la negativa de los vecinos y comerciantes, unidos en plataforma.

Antes del debate de las mociones numerosos colectivos han tomado la palabra para mostrar sus posiciones. Ya en las intervenciones políticas, el alcalde, Francisco de la Torre, que ha hablado en último lugar, ha pedido buscar "el bien común" y dejar "estrategias de partido".

Ha insistido, de igual modo, en "calmar la situación" garantizando que se trata de un sistema a "prueba y, si no funciona, se quita; si funciona, debe seguir". También ha pedido hacer "perspectiva histórica", recordando la historia del SARE en la ciudad, donde "en muchos momentos ha habido oposición política", como en El Palo, donde "fueron 14 años perdidos". "Tratamos con este sistema a pruebas, que no se hizo entonces, de que no se pierdan ventajas, que tiene", ha apostillado De la Torre.

Así, ha recordado a la oposición por qué "en otras ciudades funciona bien" y aquí no se puede, pidiendo un análisis "sereno". "No con presión, las cosas tienen que estar normalizadas de una manera con calma" y ha incidido en que el personal que trabaja "merece respeto".

Por su parte, el concejal de Movilidad, José del Río, ha trasladado el respeto y apoyo a los trabajadores de Smassa "por su trabajo en la zona SARE que debería realizarlas sin coacciones de ningún tipo". Además, ha reiterado que el equipo de gobierno "tiene claro que defiende la implantación" del SARE, por sus "ventajas; en suma, activa el barrio".

Ha reiterado que antes de implantarlo se han mantenido reuniones, y "nunca hemos dicho que todos estén de acuerdo", por lo que, ha incidido, al no existir consenso, se hace a prueba durante seis meses y se evaluarán los resultados. "Al estar en el programa electoral no es con nocturnidad ni alevosía", ha defendido.

También ha recordado al grupo socialista que fue el PSOE quien instaló en los años 80 el primer SARE, criticando que ahora "todas las veces que lo ha propuesto el equipo de gobierno han votado en contra". "Lo que es bueno en otras ciudades que gobierna el PSOE no es positivo para Málaga. Basta de demagogia", ha enfatizado. Ha rechazado, por otro lado, que los colectivos vecinales estén politizados pero ha acusado de que sean utilizados para sacar rédito político.

El concejal socialista Jorque Quero, por su parte, tras mostrar su apoyo a los trabajadores de Smassa, ha dicho que se puede estar a favor o en contra de la iniciativa pero "libre y pacíficamente los vecinos salen con cacerolas pidiendo al alcalde que los escuche".

Ha advertido de que el PSOE "no está en contra del SARE, está en contra de la imposición del SARE en el barrio obrero sin consenso de los vecinos". "Nuestro grupo está en contra del castigo a familias de la zona", ha dicho, añadiendo que "se nos acusa de politizar, y le digo que lo hacemos para que comerciantes y vecinos puedan expresar libremente y puedan decir si quieren ese o no el SARE en sus calles".

"Vecinos y comerciantes se sienten engañados por el alcalde", ha sostenido, asegurando que "su palabra electoral --del PP-- vale lo mismo que la palabra del alcalde, nada".

Paqui Macías, la viceportavoz de la confluencia Adelante Málaga, ha condenado las agresiones pero ha dejado claro que lo que se discute y debate "es la imposición del equipo de gobierno de la zona azul en los barrios", defendiendo que los ciudadanos utilizan "las herramientas que tienen para mostrar malestar de una decisión política que le afecta en su vida".

"Protestan de forma pacífica y cívica que están en contra de lo que creían una imposición del equipo de gobierno y que no beneficia al barrio", ha dicho, añadiendo que "ustedes --al PP-- están demostrando que su interés no es escuchar a los vecinos de la ciudad; sus intereses son otros".

"Ustedes sí están escuchando, escuchan a las empresas que forman parte de Smassa", ha criticado: "El alcalde sí escucha, no a los vecinos, sí a las empresas privadas, que dicen que hay que recaudar como sea" y ello, ha dicho, "lo pagará la gente trabajadora y la que está en estos barrios y no tienen aparcamiento privado. Esa es su forma de gobernar".

"No criminalicemos la protesta vecinal, aquellas personas que ejercen su derecho de luchar por lo que es justo", ha advertido, al tiempo que también ha criticado la gestión de movilidad del equipo de gobierno: "Su plan de movilidad es desastroso, pero no lo tienen que pagar los vecinos de los barrios", ha apostillado.

La portavoz municipal de Ciudadanos, Noelia Losada, ha recordado que la zona azul ha mostrado "eficacia" en las zonas de la ciudad. Tras recordar la rotación que va a suponer y el precio "muy módico" para los resientes, ha insistido también en que es a prueba y cuando terminen los seis meses "ya veremos".

"En la moción del PP se condena las amenazas y/o cualquier acto incívico para los empleados de Smassa, no es justo que el rechazo a la zona azul repercuta en ellos con estos actos", ha sostenido, señalando que "en política es sana la discrepancia pero ellos no son responsables de las decisiones que se tomen; tampoco el mobiliario urbano".

Ha dicho, asimismo, que "los señores del PSOE están actuando como agitadores, así políticamente nunca se puede tener la razón, a mi no me parece responsable", ha afeado, pidiendo "mucho rigor" y rechazando que sea una "medida recaudatoria".

Por último, el concejal no adscrito, que ha defendido también a los trabajadores, ha dicho que "lo mejor" es "tratar de rebajar la tensión del pleno", que "ya subió demasiado" tras las numerosas iniciativas que se han debatido. "Sigo comprometido con el SARE y mi voto es afirmativo al PP y en contra del PSOE", ha finalizado.

El pleno municipal