No ha habido sorpresas. El PP, Cs y el edil no adscrito Juan Cassá han sumado sus dieciséis votos para rechazar la iniciativa conjunta del PSOE, Podemos e IU para que, a través de una consulta popular, los ciudadanos puedan decidir si quieren o no un rascacielos, que acogerá un hotel de lujo, en el dique de Levante del Puerto de Málaga. Ya avanzó el pasado miércoles el alcalde, Francisco de la Torre, que la iniciativa no saldría adelante. El debate, en un pleno que se ha celebrado con vías telemáticas, ha tenido algunos momentos de tensión, sobre todo en relación a las acusaciones del PP a Daniel Pérez, líder del PSOE, sobre la incoherencia de su postura, y cuando se hablado de Cassá, ya que los partidos de izquierdas creen que se rechaza la votación ciudadano a lomos de los votos de un “tránsfuga”.

Raúl López, edil de Urbanismo, ha felicitado de hecho al portavoz de IU y Podemos, Eduardo Zorrilla, por su postura repleta de “coherencia”, pues siempre se ha opuesto a la torre de inversión catarí, pero ha criticado que fue Enrique Linde, expresidente del Puerto, quien tuvo la idea de hacer un hotel en esa zona del recinto, una iniciativa que luego impulsó uno de sus sucesores, Paulino Plata, ambos socialistas. Incluso, ha explicado que el PSOE, en 2017 y de forma “amenazante”, pedía al entonces ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, que no demorase más la aprobación del proyecto. Incluso, ha leído recortes de prensa de aquellos años en los que Daniel Pérez, según ha explicado, decía que el hotel del Puerto crearía “una nueva área de oportunidad”. “Estamos acostumbrados a que cambie de opinión”. Ha dicho que una consulta generaría inseguridad jurídica y ha dicho comprender que algunas actuaciones “generen dudas”, para atacar a la Junta del PSOE que, durante tres décadas, “negó las actuaciones buenas para la ciudad”.

Ha hablado Juan Cassá, que ha apoyado el proyecto y lo seguirá haciendo “en su fase final”, para defender que es el pleno quien debe apoyarlo. La portavoz de Cs, Noelia Losada, ha dicho que el proyecto debe ir al Consejo de Ministros y “ahí tienen la vía para paralizar el proyecto, si es lo que quieren”, recordando que la Junta del PSOE le dio el visto bueno a la declaración de impacto ambiental. Esta también ha indicado que ella apoyará que vengan hoteles a la ciudad, pero siempre que los informes sean favorables. Ha tenido cuidado de dejar claro que no se refiere a este proyecto en concreto.

Daniel Pérez ha pedido al alcalde que sea “honesto y valiente”, le ha dicho que tiene una “oportunidad de oro” de escuchar a los ciudadanos, a los que debe dársele “la palabra”, ya que ante un hecho “tan fundamental” como el cambio en el “skyline” de la ciudad se requiere una consulta. En su segunda intervención, ha dicho que ahora no están valorando si los socialistas están a favor o en contra, sino que se trata de que los malagueños opinen, que es signo de “madurez política”, criticando que el proyecto salga gracias al voto de “un tránsfuga”. Ha indicado que la idea del PSOE siempre ha sido que el proyecto se reconciliara con la ciudad, algo que no ha sucedido.

Eduardo Zorrilla, por su parte, ha dicho que la ciudad “tiene derecho a opinar sobre un proyecto con una incidencia indudable en el paisaje de la ciudad, algo que va a durar generaciones”, recordando que muchas ciudades y países realizan consultas ciudadanas con asiduidad. “Tienen miedo porque piensan puede salir en contra”. También ha recordado que el Plan Especial del Puerto permitía una edificabilidad de 13,5 metros de altura y finalmente se ha modificado para acoger 136 metros. Ha dicho que el alcalde sigue “anclado en el pasado”.

Por cierto, ante las alusiones a Cassá, López ha dicho: “Cuando Cassá se tomaba los cafés con usted no le parecía tan incómodo, cuando los cafés no se los toma con usted, no le incomoda”, en alusión a los rumores que hubo antes del verano sobre una posible moción de censura liderada por el portavoz socialista.

Antes del debate, el productor y director de cine malagueño José Antonio Hergueta ha leído un manifiesto en el que ha asegurado que “la llamada Torre del Puerto es una nueva agresión disfrazada de progreso, como lo fueron en su día La Malagueta, que hay quien la imagina Manhattan, pero que consiguió amurallar el rebalaje. O el Málaga Palacio, hoy Hotel AC Marriott, una herida difícil de entender y de arreglar, que parece que el Ayuntamiento quiere reabrir sin reparo alguno”.

Ha afirmado que Málaga corre el peligro de que “el fracaso de ese viejo modelo nos deje con una torre insomne y nuestro patrimonio, maltrecho”. “Un patrimonio que no es ni de los partidos políticos ni de empresas de Catar ni de quienes piensan en sus negocios particulares. El patrimonio es de la ciudadanía”.

El pleno de hoy