El Cementerio Inglés de Málaga echa el cierre. Este lunes, 1 de febrero, era el primer día que no ha abierto sus puertas como consecuencia del azote del coronavirus. "El patronato de la Fundación Cementerio Inglés de Málaga se ha visto obligado a tomar la decisión de cerrar sus puertas definitivamente de lunes a viernes a partir del próximo día 1 de febrero de 2021 debido a la crisis provocada por la pandemia de la Covid-19", así lo anunciaba en su web la fundación del camposanto, abierto desde 1831, siendo el primer cementerio protestante de península.

Pese a los esfuerzos del patronato, el pasado año supuso un golpe para las cuentas del Cementerio Inglés, cuya financiación depende de las visitas y las actividades culturales que alberga, ya que desde 1904 el Gobierno británico se desentendió de su financiación. Debido a esta situación, durante los últimos años, el Ayuntamiento de Málaga ha ayudado con los 15.000 euros que cuesta el mantenimiento de este monumento.

En el Cementerio Inglés descansan los restos del poeta Jorge Guillén; los escritores Gamel Woosley y Gerald Brenan; Robert Boyd, compañero del general Torrijos; la tripulación de la fragata Gneisenau; el escritor finlandés Aarne Haapakoski; la actriz alemana Renate Hausewetter; la misionera británica Priscilla Livingstone, o la economista Marjorie Grice-Hutchinson, entre otros.

Pese al cierre, la fundación asegura en su comunicado que ya trabaja en su reapertura. "A partir de este momento, todos los esfuerzos del patronato están volcados a conseguir los fondos necesarios de instituciones públicas y privadas para poder recuperar la normal actividad del monumento, así como en dar a conocer las distintas opciones para el depósito de cenizas y columbarios de todos aquellos que estén interesados", aseguran en la nota, en la que también hacen un llamamiento a la ciudadanía. Si algún interesado quiere inscribirse como voluntario, puede hacerlo contactando con la institución o realizar cualquier consulta en el correo info@cementerioinglesmalaga.org