Lo acontecido en el PSOE andaluz en las últimas semanas evidencia que los ‘sanchistas’ estaban esperando el momento acordado para iniciar la guerra contra Susana Díaz. Incluso cuando el diputado jiennense Felipe Sicilia activó en plena tregua interna -y aparentemente por su cuenta- el botón de «la pulsión de cambio», entre el cada vez más amplio sector díscolo era un secreto a voces que enero de 2021 era la fecha señalada para empezar a sacar de forma organizada la artillería que derroque a la expresidenta de la Junta. Existe un plan consentido por Ferraz para que se produzca, tras las primarias de finales de este año, un relevo en el principal sillón orgánico de la sede de la sevillana calle San Vicente. Y, de momento, los partidarios andaluces de Pedro Sánchez se limitan a seguir la hoja de ruta que llevan varios meses confeccionando para poner fin al ‘susanismo’. Lo confirma el reciente despegue de la plataforma ‘Andalucía ¡Socialista!-Bases en marcha’, que solo es la punta del iceberg.

Con esta iniciativa se ha tratado de dar un paso más en las acciones premeditadas por los críticos para impulsar una candidatura alternativa en el PSOE andaluz. Se ha metido una nueva marcha después de que, poco antes del ecuador del mes pasado, el ‘sanchista’ mayor de la región y vicepresidente primero del Congreso de los Diputados, el sevillano Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, pisara el acelerador para enseñarle a Susana Díaz el camino emprendido en Cataluña por Miquel Iceta.

Dado que todo está pensado de forma gradual para ir quemando etapas -la de Sicilia puede que fuese la primera- en esta plataforma de nuevo cuño no ha dado aún la cara ningún primer espada. Lo han presentado como «militantes construyendo una alternativa programática para el 14º Congreso Regional del PSOE-A», pero basta con indagar en quienes están detrás para comprobar que la idílica coletilla lleva a engaño.

Entre sus impulsores destaca el profesor de Economía de la Universidad de Sevilla Luis Ángel Hierro, quien viene a ser uno de los pioneros del sanchismo en Andalucía después de que en 2017 se atreviese a desmarcarse del ‘susanismo’ imperante en la ejecutiva socialista sevillana. Además, sus más de cuatro décadas de militancia han dado para mucho. En 2011, se postuló para enfrentarse a Alfredo Pérez Rubalcaba en las primarias nacionales. O, igualmente, conoce a la perfección a algunos de los contrincantes estelares de la batalla que se está librando en el PSOE andaluz. Secundó a Alfonso Rodríguez Gómez de Celis en la agrupación hispalense de Nervión y también fue el escudero de Susana Díaz en la de Triana.

La presencia de Hierro en esta plataforma le confirma a la expresidenta de la Junta que los principales golpes le siguen llegando por parte de aquellos que fueron estrechos colaboradores suyos. Véanse los exconsejeros Luciano Alonso y Miguel Ángel Vázquez o, sobre todo, el onubense Mario Jiménez y el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, con quien tanta sintonía tuvo Díaz en su momento.

El círculo lo cerraría la ministra María Jesús Montero si, finalmente, bajase por Despeñaperros para librar el ‘cuerpo a cuerpo’ en las primarias. Con la misma disposición de enfrentamiento también destaca la facción jiennense que encabezan -con el beneplácito en la sombra de Gaspar Zarrías- el presidente de la Diputación en esa provincia, Paco Reyes, la histórica Micaela Navarro, el iniciático Felipe Sicilia o la parlamentaria y exalcaldesa de La Carolina Ángeles Férriz, con opciones de ser candidata si no cuajan la opciones preferentes de Montero o Espadas.

En clave malagueña, llama la atención que el socialista más conocido de este territorio que ha sido vinculado a la nueva plataforma sea el alcalde de Cártama, Jorge Gallardo, otro de los primeros que apoyó firmemente a Sánchez en una geografía tan ‘susanista’ e incluso le ofreció su municipio para un mitin en el que quedó claro que la Ejecutiva de Málaga le daba la espalda al ahora presidente del Gobierno.

En estos lares mediterráneos, quien más ha figurado como ‘sanchista’ señero en los últimos años ha sido el diputado Ignacio López, quien de momento apuesta por no señalarse tanto en la recién iniciada guerra. Y, aunque no oculta su opinión de que se debe poner fin a la era de Susana Díaz, prefiere nadar en la trastienda y guardar la ropa. Tiene todavía cierto miedo a ‘salirse del tiesto’. Prefiere apelar a su responsabilidad como único malagueño en la Ejecutiva Federal y opta por escenificar que está dando ejemplo. De momento, el alcalde de Torremolinos aliado de Luciano Alonso y con pasado ‘susanista’, José Ortiz, también espera a que el enfrentamiento por el poder regional alcance niveles más elevados. Otros nombres que siempre han estado vinculados al ‘sanchismo’ son los de la diputada nacional y exalcaldesa de El Burgo, Mariló Narváez, el exportavoz municipal en Málaga Rafa Fuentes o el que fuera candidato a la alcaldía de Fuengirola, Javier García León.

No obstante, se avecinan tiempos de posicionamientos y conversiones. Por lo pronto, en la página de Facebook de la plataforma ya figuran entre sus seguidores conocidos socialistas como Luis Reina o la marbellí Susana Radío.