La pequeña cascada se escucha a unos 50 metros pero especialmente se detecta por el sentido del olfato. Frente al Polígono de la Azucarera y poco antes de llegar al puente de la Ronda Oeste, al aliviadero del río Guadalhorce vierte un estruendo de aguas malolientes.

«Suelo venir aquí en bici. La semana pasada venía con unos amigos y me encontré con esto, con toda la porquería saliendo por ahí», cuenta Francisco, un vecino de San Julián, que cuenta que detectó la salida de aguas a finales de la semana pasada.

Para acceder a este escape hay que pasar una valla rota y abrirse paso entre un vegetación más que tupida. Pero toda la épica del descubrimiento de unas ‘cataratas’ en un entorno selvático se viene abajo en cuanto se activa ‘la pituitaria‘. Son aguas hediondas acompañadas de espuma, aguas abajo de la Depuradora del Guadalhorce.

De hecho, la fuerza del agua es tan respetable que el vertido sube primero en dirección norte, antes de recomponerse y tomar la salida de la playa. La expresión malagueña para este fenómeno es que el agua «mea al revés».

Agua estancada, junto al vertido. A.V.

Las aguas, estancandas, acumulan la espuma sucia . «Habrá reventado alguna tubería pero el sifón también está roto», aventura este vecino, que aprovecha para denunciar que, con independencia de esta rotura, el aliviadero suele llevar muchos días «plásticos y toallitas», por lo que se pregunta si funciona bien la Depuradora del Guadalhorce.

Para apreciar mejor la avería, hay que ir a la otra ribera del aliviadero, donde se ve mucho mejor el sifón y el agua que, igual de maloliente y a pocos metros, encharca las zapatas del puente de la Ronda Oeste (MA20).

Charcos del agua maloliente en las zapatas del puente de la Ronda Oeste. A.V.

«Esto está encharcado pero el lunes había más agua», destaca Francisco

Si el paseante continúa aguas abajo verá la procesión de este líquido estancado dirigiéndose al Mar de Alborán.

Esta mañana, La Opinión informó del problema tanto a la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible como a la concejala de Medio Ambiente, Gemma del Corral, quien recordó que existe un teléfono (900 777 420) para comunicar este tipo de averías y poder repararlas cuanto antes. La concejala informó además de que un equipo de Emasa se trasladó a la zona nada más conocer la noticia. Como informó, se trata de una rotura de la conducción de agua depurada procedente de la Depuradora del Guadalhorce y no de aguas fecales. "Se ha roto la arqueta de una de las chimeneas de equilibrio del emisario y se está vertiendo agua depurada procedente de la EDAR", trasladó.