Hace unos días esta sección se daba una vuelta por la barriada de Los Prados, nacida alrededor de la estación de tren, hoy tristemente clausurada, aunque los vecinos no cejan en el empeño de reabrirla algún día como biblioteca e incluso proponen que además pueda ofrecer algún tipo de dispensario médico.

Hablamos entonces de la glorieta ajardinada junto a la estación, presidida por un cambio de vía y realizada por los propios trabajadores ferroviarios pocos días antes de la inauguración del Mundial 82.

Comentábamos entonces que la glorieta, de cuyo mantenimiento está encargada Adif, la última vez que estuvo en perfecto estado de revista fue en la primavera de 2019, cuando los vecinos la arreglaron con motivo de las fiestas del barrio.

La conclusión que entonces sacó un servidor era que una compañía como Adif, centrada en las infraestructuras ferroviarias de toda España, no parecía la entidad más idónea para mantener con cierto decoro una zona verde de Málaga y a las pruebas nos remitíamos.

De hecho, los vecinos de Los Prados desean que cuanto antes esta empresa pública cierre los convenios pendientes con el Ayuntamiento para que sea Parques y Jardines la que mantenga todas las zonas verdes del barrio.

Hace cuatro meses, el firmante recorrió con los vecinos la calle Bachiller Palma, toda esta vía, un precioso mirador con vistas a la Málaga industrial. El problema es que la calle está en alto y que lo que le separa de las vías del tren, varios metros más abajo, es un gran talud verde de cuyo mantenimiento se encarga Adif.

Cuatro meses más tarde, esta sección se volvió a dar una vuelta por allí para constatar con los vecinos que la porquería y el abandono hanempeorado, sin que la empresa pública haya hecho acto de presencia. A las basuras y plásticos acumulados en el talud hay que sumar varios árboles secos desplomados, con el riesgo de que terminen rodando hacia la zona de las vías.

Uno de los árboles desplomados por el talud cerca de las vías, junto a una bolsa de basura. A.V.

El pasado mes de septiembre, ante las quejas vecinales Adif envió una carta al distrito en la que informaba que realizaba de forma periódica la limpieza del talud, al tiempo que criticaba el que algunas personas lo usaran de vertedero.

Al hilo de esta carta, el presidente vecinal, Salvador Medina, no duda de que existe una limpieza periódica, pero se pregunta con ironía si ese periodo no será «de dos años o tres años». Mientras llega la limpieza, algunas vecinas mayores de la calle retiran lo que pueden del talud. Sin duda, todo lucirá mejor con Parques y Jardines.