Málaga acoge últimamente debates sobre su esencia y su proyección a futuro. Hace poco hablamos de la proliferación de iniciativas relacionadas con el urbanismo vertical y los rascacielos. La polémica entre los arquitectos y urbanistas partidarios de una forma y otra de concebir una urbe está servida. Lo mismo ocurre con la educación privada, un nicho de mercado que en Málaga está experimentando un fenómeno que puede ser calificado de boom, una eclosión, un florecimiento, pero que también, sobre todo entre los grupos de la oposición municipal, se ve como un ataque a la educación pública, representada sobre todo por la UMA.

Este periódico ha contabilizado que hay en marcha, actualmente, 14 proyectos relacionados con la educación privada en la capital, la mayoría de ellos en Teatinos, el distrito educativo por excelencia de la capital de la Costa del Sol. Y el auge es generalizado: hay universidades privadas deseando venir a Málaga, empresas y organismos públicos que quieren impulsar la Formación Profesional privada y promotores que han visto en las residencias de estudiantes un mercado potencialmente muy rentable. No en vano, los analistas inmobiliarios alertaban hace pocos años de que Málaga debía doblar sus plazas en este sentido para dar cobertura a la enorme masa estudiantil que viene a la ciudad a estudiar cada curso académico.

Comenzando por los proyectos de residencias de estudiantes, hay 10 en diferente estado de tramitación desde 2018: se ha dado la licencia de utilización a una residencia de estudiantes en Mesonero Romanos, 13; se ha dado licencia de obra a una residencia de estudiantes en Louis Pasteur, 27, y a otra en la calle Carril, 8. En la calle Juan Gris, 2, aún en fase de trámite, se prevé una residencia de estudiantes y un hotel, se quiere hacer otra en Editor Ángel Caffarena, 1, que ya tiene permiso de construcción; en trámite está también la residencia en Agustín Parejo, 17; lo mismo ocurre con la residencia de Beatas, 30; o con la reforma y ampliación de una infraestructura idéntica en Marea Baja, 32. En fase embrionaria está el centro de Formación Profesional y residencia de Louis Pasteur, 5, adjudicado al grupo Coremsa. A estos nueve proyectos hay que sumar la licitación de la concesión demanial de una parcela en El Cónsul, en Teatinos, cuya superficie es de 2.699 metros cuadrados, para acoger una residencia de estudiantes. El periodo de concesión sube de 37 a 75 años, para que resulte más rentable a la adjudicataria, y habrá de hacer frente a un canon único de 4,64 millones de euros.

A ello hay que sumarle que, según ha podido saber este periódico, hay al menos otro grupo inversor buscando suelo en Málaga para levantar un centro privado de FP, y que la Junta de Andalucía creará en el PTA el Centro de Innovación Andaluz para la Formación Profesional (CIAFP), que se marca como objetivo la mejora de la competitividad del tejido productivo a través del impulso continuo de la FP. En este caso, la inversión estimada es de 16 millones de euros. El nuevo centro se levantará sobre varias parcelas que suman 5.786 metros cuadrados. Dispondrá entre otros espacios, de aulas de futuro, aulas de realidad aumentada, Fab Lab (laboratorios de fabricación) y espacios de coworking. La fecha estimada para su puesta en marcha es 2023.

En Málaga hay 10 proyectos de residencias de estudiantes en diferente estado de tramitación desde 2018

Por último, el pasado viernes, ya lo saben, se aprobó el pliego de condiciones para ofrecer sendos suelos, uno junto al Martín Carpena, y otro en El Romeral que acojan dos campus de universidades privadas. Ya hay un protocolo de intenciones firmado con la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM) para el desarrollo de un campus relacionado con las actividades físicas y el deporte, en el que, por cierto, participaría el Comité Olímpico Español (COE). Este acuerdo, de hecho, se hizo para el desembarco de la universidad privada murciana en el llamado anillo deportivo de Málaga, pero ha levantado muchas críticas en la oposición. Luego, se anunció un segundo suelo para otro campus privado en Teatinos. Hasta diez universidades privadas han mostrado a Urbanismo su intención de instalarse en la capital. Estos suelos se adjudicarían durante una serie de años a cambio del pago de un canon. El equipo de gobierno defiende que esta política está muy relacionada con la preocupación del alcalde, Francisco de la Torre, por mejorar la educación, aunque las críticas hacen hincapié en que serán las clases pudientes las que puedan enviar a sus hijos a estas universidades. Otros lo consideran un ataque a la universidad pública e, incluso, al prestigio de la UMA.

A ello hay que sumar, por ejemplo, la oferta de postgrado que tiene la capital con entidades como ESIC, San Telmo o Esesa.

El edil de Ordenación del Territorio, Raúl López, por su parte, indica que la ciudad necesita «universidades privadas», residencias para acoger a los estudiantes que vienen a la ciudad, centros «potentes» de FP. Por eso se han licitado dos parcelas para acoger universidades privadas (las dos de más de 20.000 metros cuadrados), pero indica que también hay mucho interés por instalar en Málaga centros adscritos de otras instituciones universitarias particulares como. Las universidades privadas necesitan del sí de la Junta, que aprueba sus planes académicos, mientras que los centros adscritos son sedes o sucursales desplazadas de una determinada universidad que se halla en otra comunidad autónoma y sus planes de estudio y asignaturas reciben la aprobación de esa región. En un lustro, podría darse forma a otro pliego, cree López, para que desembarcaran en Málaga universidades privadas por medio de la modalidad de centros adscritos. Es, insiste, un proyecto que obedece a una configuración política integral que aboga por la excelencia educativa.

José Félix Pérez-Peña, director de Savills Aguirre Newman para Andalucía, señala que hay mercados paralelos diferentes. «Somos la única capital con más de 500.000 habitantes sin universidad privada, eso hay que cubrirlo, muchas universidades quieren venir aquí, dependen de la licencia de la Junta, pero el Ayuntamiento puede sacar el suelo que tiene». En Madrid, por ejemplo, hay diez universidades privadas. «Esto trae riqueza», dice. El mercado de la FP privada también tiene fuerza. Este periódico ha podido saber que hay un grupo inversor buscando ya suelo en Málaga para esto. En cuanto al mercado de las residencias de estudiantes, señala que «es un nicho más sensible, es un negocio que sufre mucho; de una ocupación del 90% se ha pasado al 40%, muchos estudiantes no vienen ya por la pandemia. Se van a hacer nueve o diez residencias, pero con eso se cubre la demanda y los inversores, ahora, han puesto el freno. Veremos cómo queda». Hace apenas dos años, era un sector con perspectivas de expansión, pero la pandemia lo ha cambiado todo. Se completaría así la oferta educativa, sobre todo gracias a las universidades privadas, «tiene todo el sentido del mundo», ayudando así, además, a generar negocio y a la regeneración económica del entorno de esas parcelas, destaca.

La sintonía en este asunto es total entre PP y Cs

El grupo municipal de Ciudadanos explica que «quiere que la oferta formativa de Málaga se multiplique. Y Teatinos es un lugar propicio para albergar residencias de estudiantes (la última salió a concurso hace dos viernes), al igual que apostamos en nuestro programa electoral por barrios jóvenes y sostenibles en el entorno del PTA». Asimismo, la formación naranja asegura que «hay que apostar por seguir fortaleciendo la UMA, por los posgrados y por activar los concursos para tener también universidades privadas. Del mismo modo, queremos fortalecer la FP dual, potenciar las profesiones audiovisuales especializadas en torno a la industria del cine y los rodajes. Nos encantaría además que proyectos como el del Cerro del Villar atraigan, de la mano de la UMA, a investigadores internacionales que ya han mostrado mucho interés, como los de las universidades de Chicago y de Ohio». Como ven, la sintonía de la edil de Cultura, Deporte y Teatinos, ademá de portavoz de Cs, es total en este asunto con las tesis que maneja el equipo de gobierno. No ocurrió así con su antecesor, Juan Cassá, que llegó a cuestionar que la elegida fuera la UCAM, ya que abogó por que desembarcara en la ciudad la mejor universidad privada posible y para ello había que hacer un concurso. Esta tesis la mantuvo Cs tras la marcha de Cassá al cupo de ediles no adscritos y finalmente el equipo de gobierno decidió realizar concursos por estos terrenos.