A la tercera ha ido la vencida. El plan parcial de Cortijo Merino, es decir, el desarrollo urbanístico de los terrenos ocupados antaño por la fábrica de Amoniaco (así se los conoce popularmente), ha recibido hoy la aprobación de los ediles del PP, Cs y el edil no adscrito Juan Cassá, que han sumado ocho sufragios, frente a los siete de PSOE e IU y Podemos, por lo que sale adelante. Se trata de la construcción de 1.250 viviendas, 562 de ellas de VPO y 688 de régimen libre, zonas verdes, deportivas y educativas. El sí de este expediente es ya definitivo.

Cabe recordar que una diferencia de criterio con el anterior secretario de la corporación, el profesor de Derecho de la UMA y exportavoz de IU en el Consistorio, Pedro Moreno Brenes, obligó a sacarlo del orden del día de la Comisión de Urbanismo hasta en dos ocasiones. La controversia se estableció en relación a una interpretación jurídica se da en relación a la zona comercial, porque según explicó a este periódico el pasado mes de enero el edil del ramo, Raúl López, el alto funcionario entendía que debe destinarse una parte del equipamiento a zona comercial pública y no sólo privada. Así, se solicitó a la Junta de Andalucía que, una vez enviado oficialmente el informe negativo del secretario al proyecto, dio la razón al Consistorio.

La idea, según explicó a este periódico López a mediados de noviembre, es que cuando el Ayuntamiento recibe de un privado el equipamiento (para zonas verdes, sociales o deportivas, por ejemplo), a cambio, claro está, de las pastillas lucrativas, hay que dejar una zona comercial, también, que hasta ahora el privado podía vender. Pero Moreno Brenes entendería, siempre según López, que debe haber una parte de suelo para comercial público, algo que entroncaría con una ley y una doctrina de finales de los setenta, siempre según el edil del PP, que regía cuando se hacían mercados públicos.

Lo cierto es que el concejal del PSOE Mariano Ruiz Araújo ha sido muy duro en su rechazo a este proyecto, asegurando que se condiciona la licencia de obra a que se recuperen los terrenos y se erradique la contaminación de arsénico e hidrocarburos, lo que debería hacerse mucho antes; asimismo, este concejal ha asegurado que se condiciona el permiso además a que haya una actividad arqueológica, que también deberia ser previa a cualquier paso urbanístico al entender que hay en la zona yacimientos de valor, critica además que se aumente considerablemente la edificabilidad y ha recordado los "saltos mortales y las cabriolas" para sacar adelante este plan parcial con el informe negativo del exsecretario.

Paqui Macías, portavoz adjunta de IU y Podemos, ha insistido en las tesis de Brenes, pidiendo, de hecho, que se reserve una cesión gratuita para el municipio con uso comercial.

Raúl López, por cierto, ha indicado en el debate que la interpretación que hizo Brenes está sujeta a un reglamento de los años 78 y 79 y no comparte el espíritu de la LOUA, y por ello se pidió opinión a la Junta, que dio la razón al Consistorio.

Cabe recordar que a finales de mayo pasado se aprobó el plan de urbanización por 24,17 millones de euros de estos terrenos del Amoniaco, una enorme pastilla de 285.000 metros cuadrados.