Francisco Álvarez, fundador de la Asociación Abanico Solidario, que trata de mediar entre las partes para impedir desahucios, intervendrá hoy en el pleno municipal para reclamar un cambio de rumbo en las ayudas municipales al alquiler y en la atención de los servicios sociales.

El responsable de esta asociación sin ánimo de lucro, que el año pasado logró un acuerdo con los propietarios de los pisos e impidió 31 desahucios en Málaga, intervendrá a raíz de una moción del grupo municipal de Ciudadanos sobre medidas para «garantizar la protección de los ciudadanos contra el fenómeno ilegal de la okupación de viviendas».

En declaraciones a La Opinión, Francisco Álvarez lamentó el endurecimiento de las condiciones para acceder a las ayudas sociales al alquiler que ofrece el Ayuntamiento. En este sentido, calificó de «completamente leoninas» las que ofrece el quinto plan de ayuda al alquiler del IMV, lo que provoca que sean «escasas» las familias que han podido acceder a ellas.

«No tienes que haber participado en un plan anterior y tienes que venir directamente de un desahucio. ¿Qué ocurre?, que hay muchas familias que están terminando su plan, llevan cuatro años de alquiler, el propietario les quiere renovar pero ya no hay más ayuda. Si esta familia está intentando rehacer su vida y estamos en plena pandemia, ¿no hay recursos para ella?, se encuentran otra vez en el abismo», criticó.

También consideró poco consecuente que las ayudas de alquiler sean de sólo tres años, prorrogables por un cuarto. «Si la obligación de los pequeños tenedores es hacer un contrato por cinco años y el de los grandes tenedores de pisos por siete, ¿por qué las ayudas no se amplían a ese periodo mínimo de cinco años?», se preguntó.

Además, se refirió al problema de las citas por teléfono con los asistentes sociales: «Te dan cita para un día pero ese día te pueden llamar a cualquier hora y si te cogen en la compra, o en el médico, si no coges el teléfono ya has perdido la vez y tienes que volver a pedir cita y son otros 15 días de espera, cuando si tienes un desahucio, los plazos corren».

Francisco Álvarez, el pasado otoño con una joven a punto de ser desahuciada. A. V.

En su opinión, «hacen falta más planes, flexibilizar la ayuda al alquiler y más asistentes sociales». De paso, reclamó más control del dinero negro, ante una importante presencia de propietarios de pisos que no aceptan a los inquilinos con ayudas municipales para así no tener que alquilar con contratos reglamentados. «El Ayuntamiento debería tomar medidas», pidió.

También lamentó «la falsa idea de los okupas» que está haciendo que propietarios legales no quieran alquilar por miedo. Y concluyó anunciando que Abanico Solidario iniciará una campaña de presentación de reclamaciones ante el Ayuntamiento, la Junta y el Defensor del Pueblo Andaluz, «para que se nos escuche».