A finales del siglo pasado todavía el campo lindaba con estas alturas de Ciudad Jardín, junto a un humilde grupo de casas mata pasaba el arroyo del Sastre a cielo abierto y podía verse a un tiro de piedra la finca de Huerta Nueva.

Pasó el tiempo, se construyeron viviendas, se embovedó el arroyo, que pasó a llamarse calle Pedro Miguel Carbonell, y una gran glorieta obligó a demoler varias de esas casas mata.

En lugar de estas modestas viviendas lo que quedó fue un pronunciado desnivel, en la esquina de la calle Pedro Miguel Carbonell con el camino de Casabermeja. Una portavoz del distrito de Ciudad Jardín explica a este diario que la parcela resultante es municipal «en un 95 por ciento» y por eso sacó a licitación una obra para continuar la acera de la calle Pedro Miguel Carbonell, que se interrumpía al llegar a las casas demolidas.

La obra contemplaba además acabar con esa hondonada -protegida en la actualidad por una valla para evitar caídas de los peatones- mediante la extensión de toda la acera.

Además, el desnivel se había convertido en el hueco perfecto para que los incívicos soltaran la basura, por lo que la obra estaba más que justificada.

Por ese motivo, el Consistorio puso en marcha el proceso de la obra, pero llegó la pandemia, se paralizó y en abril del año pasado, cuando se iba a reiniciar, aparecieron los herederos de una casa en ruinas en esa manzana, que alertaron de que las obras municipales iban a meterse en su propiedad.

En ese intermedio de tiempo, que ha durado hasta nuestros días, el Ayuntamiento cortó la acera y pese a ofrecer una alternativa a los peatones -un paso de cebra próximo- «aunque hay un letrero pidiendo a la gente que crucen enfrente, no lo cumple casi nadie», lamentaba hace unos días José González, un vecino.

De hecho, en el momento de visitar la zona La Opinión, un hombre caminaba por la carretera con su carrito de la compra, ajeno al peligro.

«Lo único que queremos es que repongan la acera y que se pueda pasar por aquí», destacaba José González, al tiempo que informaba de que un coche llegó a caerse en el desnivel hace unos años.

Peatones por la calzada con un carrito de la compra. A. V.

El martes próximo

La portavoz del distrito confirmó que el martes de la próxima semana, la empresa encargada comenzará el replanteo de la obra, dado que la Gerencia de Urbanismo ha logrado alcanzar un acuerdo con los herederos de la casa que queda en pie, «sobre la linde hasta donde podemos actuar».

Lo que también negó esta portavoz es que se haya producido un accidente automovilístico en el desnivel, sino que se produjeron dos en las proximidades , uno de ellos en la rotonda del acueducto por exceso de velocidad.

También confirmó que la valla que protegía del desnivel se trasladará ahora la parte más pegada a la carretera, para proteger a los peatones en esa curva.

La semana que viene comenzará ‘el fin’ de este largo corte peatonal en Ciudad Jardín.