Rafael Alcaide lleva el timón de los designios de Vodafone en Andalucía y Extremadura. Con un horizonte tecnológico donde el 5G será protagonista absoluto, Alcaide reflexiona sobre la relación de las empresas con la ciberseguridad.

¿Cómo están funcionando los proyectos de instalación del 5G puestos en marcha en la región?

Nuestra cobertura 5G en Andalucía se concentra por ahora en las ciudades de Sevilla y Málaga, además de los despliegues ad hoc que estamos realizando para el desarrollo del proyecto Piloto 5G Andalucía. Es cuestión de tiempo ir ampliándola a más ciudades. Sin embargo, nuestra cobertura 4G y 4G+ se extiende por prácticamente todo el territorio andaluz.

¿Cuál puede ser su evolución a corto plazo?

Por el momento, queremos seguir trabajando con el proyecto ‘Piloto 5G Andalucía’ y dar a conocer a la ciudadanía los beneficios que estamos comprobando a través de los mismos. En estos momentos, ya tenemos 35 casos de uso que están aplicando las ventajas de la tecnología 5G en sectores tan estratégicos para la economía como la energía, industria, turismo, agricultura o sanidad, entre muchos otros. Su despliegue ha llegado en un momento vital para apoyar la transformación digital de empresas y administraciones públicas y, por tanto, para modernizar las infraestructuras de múltiples sectores y lograr que sean más competitivos, además de atender rápidamente las necesidades que van surgiendo en la sociedad.

¿Qué beneficios conlleva el 5G a nivel de usuario?

La velocidad de la red comercial 5G que Vodafone lanzó en España el pasado mes de junio es ocho veces superior a la registrada por las redes 4G de la compañía. Las pruebas realizadas por la firma española de medición MedUX señalan que la velocidad de descarga en la red 5G de Vodafone alcanza un máximo de 950 Mbps y una media de 670 Mbps, lo que significa, por ejemplo y a efectos prácticos, que un usuario podría descargar una película en Full HD (aproximadamente 6 GB) en un minuto, frente a los 11 minutos que se tardan con la red 4G. Si nos fijamos en la latencia, que es el tiempo que una red tarda en responder a una petición, el 5G ha registrado en estas pruebas una media de 29,1 milisegundos, un 32% menos que los 42,8 milisegundos de las redes de cuarta generación. ¿Qué supone esto? Una mejora más que beneficiará a servicios como gaming o vídeo en streaming que exigen conexiones en tiempo real, pero lejos aún del verdadero potencial que puede ofrecer el 5G.

El teletrabajo ha puesto en examen la calidad de la red española, a la que muchos critican pero que ha salido del paso muy bien. ¿Qué opinión le merece este aspecto?

El Covid-19 nos ha hecho pisar el acelerador a todos y las compañías de telecomunicaciones jugamos un papel esencial. Debemos ser proactivos para contribuir a reactivar y reforzar la actividad empresarial. De hecho, desde Vodafone estamos llevando a cabo diversas iniciativas desde que llegó la pandemia con el fin de garantizar la conectividad, ofreciendo un servicio de calidad apoyando a las empresas. Hemos colaborado con diversas multinacionales para que más de 2,5 millones de empleados hayan podido trabajar desde sus casas por primera vez, además de asegurar la calidad de la red y proporcionar información sobre las herramientas disponibles para el teletrabajo a todos nuestros clientes de empresa y servicios públicos.

¿En qué nivel de madurez sobre ciberseguridad se encuentran las empresas y los particulares en nuestro país y en nuestra región?

La realidad es que todas las empresas y particulares, de un modo u otro, están vinculadas o trabajan en el entorno digital, ya sea mediante su propia intranet o porque utilicen la nube para subir y compartir documentos, y en cada canal existe un riesgo potencial de sufrir un ciberataque. Y es cierto que nos estamos concienciando cada vez más y así lo muestran los datos del informe ‘Vodafone Business Future Ready Report 2020’: el 41% de las empresas se preocupa por mantener la seguridad de los datos online y el 38% están preocupadas por la pérdida de información o datos importantes, por lo que este tipo de proyectos no podrían llegar en un momento mejor.

¿Cuáles son los pasos a seguir para la implantación de una estrategia de ciberseguridad adecuada en una empresa?

Contar con un proveedor que les suministre herramientas intuitivas y un servicio eficaz y ágil. Por ejemplo, desde Vodafone Business, en colaboración con Accenture, lanzamos recientemente los Vodafone Business Information Security Services: un conjunto de servicios de ciberseguridad empresarial para ayudar a las empresas a detectar, responder y recuperarse de ciberataques, que se integran con su portfolio de soluciones de móvil, fijo, IoT y cloud.

¿Creé que las empresas, pequeñas y grandes, destinan recursos suficientes para blindarse ante posibles ataques informáticos?

Para ponernos en contexto, hay que tener en cuenta que hasta el 43% de los ciberataques detectados por el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) van dirigidos a las pymes, según revela el informe ‘Panorama actual de la Ciberseguridad en España (2019)’ realizado por Google. Y el coste que un ciberataque tiene para una pyme puede rondar los 35.000 euros, pero no solo es un tema económico, un ciberataque también puede desembocar en una pérdida de prestigio para las empresas que lo sufren, viéndose más vulnerables de cara a sus clientes.

¿Cuáles son los ciberataques más comunes?

Tan solo de enero a julio de 2020, nuestro servicio Secure Net bloqueó más de 580 millones de amenazas, siendo los ataques de phishing (un tipo de virus informático que tiene como objetivo robar datos personales y espiar los dispositivos infectados) la categoría más recurrente con un 42% de las amenazas. Además de esto, este servicio protege de softwares maliciosos que pueden infiltrarse y dañar dispositivos o recopilar y divulgar información sin nuestro consentimiento (malware).

¿Qué tendencias a nivel de seguridad informática marcarán los próximos años?

2021 será el escenario de la evolución hacia un nuevo paradigma de seguridad. Pasaremos de seguridad de red a la seguridad en la nube, por ejemplo y también las aplicaciones vinculadas a la inteligencia artificial comenzarán a implementarse, ya que puede acelerar drásticamente la identificación de nuevas amenazas y sus respuestas.