El propietario de un ático que construyó dos casetones sin permiso en el número 5 de la plaza de María Guerrero, un edificio de 1910 de estilo regionalista, con protección arquitectónica de primer grado y atribuido al arquitecto Daniel Rubio, comenzará a demoler hoy el primero de los casetones. Las obras obligarán a cortar tres horas esta mañana una parte de la acera, frente al solar del cine Astoria.

Como adelantó La Opinión en agosto del año pasado, la Gerencia Municipal de Urbanismo logró desbloquear un conflicto urbanístico que arrastraba desde 2006, cuando el propietario construyó los dos casetones con licencia de obra menor, unas actuaciones calificadas como «muy graves» por la Gerencia de Urbanismo. Además, una de las vecinas del inmueble denunció que las construcciones, por la sobrecarga, habían causado grietas y humedades en su vivienda.

A partir de ese año se sucedió un caudal de expedientes urbanísticos con 13 multas coercitivas, una multa de 32.805 euros y tres ordenes de demolición y restablecimiento de la legalidad urbanística.

Como el propietario sostuvo que la protección arquitectónica sólo protegía a la primera crujía, le siguieron dos contenciosos administrativos, el segundo de los cuales le obligó a demoler una ampliación bajo cubierta, pues también es propietario de la tercera planta. De esa demolición resta una estructura, informó ayer el propietario, que señaló que para retirar estas vigas ha pedido por escrito el visto bueno de Urbanismo, algo que todavía no ha recibido.

Tras reunirse en agosto con el concejal Raúl López, el propietario se comprometió a abandonar la vía judicial y el concejal, por su parte, a archivar los expedientes de infracción urbanística si se producía la demolición de los dos casetones «y luego, como a cualquier ciudadano si presenta un proyecto le ayudamos y le decimos si lo puede hacer o no» , aseguraba el edil.

El propietario informó a este diario de que la demolición la realiza sin que medie orden judicial alguna, por propia voluntad, tras la reunión mantenida con el concejal de Urbanismo. Además, comentó que tras la demolición de esta primera caseta, el derribo de la segunda, en una finca independiente de la anterior, la llevará a cabo en cuanto sea desocupada por dos inquilinos.

Cuando se produzca el segundo derribo, la intención del propietario es sentarse con Urbanismo para acordar cómo debe quedar el inmuebles tras la desaparición de los dos casetones.