La Vocalía de Atención Primaria del Colegio de Médicos de Málaga ha trasladado su preocupación tras el anuncio de la Consejería de Salud y Familias del, según los facultativos, «mal denominado» regreso de las consultas presenciales en los centros de salud, sin consultar con los profesionales.

El doctor García Arjona, que lidera esta vocalía, consideró que «es el momento perfecto» para instaurar el triaje en Atención Primaria», de manera que el personal de Enfermería sería «el primer profesional que reciba al paciente para valorar su situación y gravedad y resolver alguno de sus problemas de salud».

De este modo, añadió, los especialistas en Medicina de Familia y Pediatría «no serían la puerta de entrada directa, lo que les permitiría destinar más tiempo para las consultas, realizar visitas domiciliarias y hacer llamadas telefónicas, muy útiles para resolver temas burocráticos».

Desde la vcalía piden a la Consejería que cuente con los profesionales para adoptar estos cambios de forma progresiva y que vea este momento «como una oportunidad para realizar las reformas que permitan potenciar la Primaria como el prometido eje vertebrador del sistema».

También incidió Arjona en que los centros de salud «nunca han estado cerrados a los pacientes y a la ciudadanía», sino que la pandemia produjo «una nueva forma de trabajar, impuesta por la Consejería de Salud, basada en las consultas telefónicas con el fin de disminuir el riesgo de contagio.

Tras un año, los médicos de Familia aseguran que han trabajado, y continúan haciéndolo, «a gran ritmo, con múltiples citas y en ocasiones hasta repetidas, sin dejar de hacer las funciones propias de las especialidades de Medicina de Familia y Pediatría».

«Esta situación nos está llevando a un agotamiento físico y psíquico», admitió el responsable de la Atención Primaria en el Colegio de Médicos de Málaga. «Tanto los médicos de familia como los pediatras no nos negamos a atender presencialmente a los pacientes; lo que realmente nos gusta de nuestro trabajo es el contacto directo con las personas, que nos trasladen directamente sus inquietudes y problemas de salud, sin la frialdad de una línea telefónica por medio». No obstante, añadió que la asistencia telefónica «ha venido a demostrar que una cantidad elevada de temas relacionados con la salud pueden ser resueltos a través del teléfono».

«Durante el último año, la actividad asistencial presencial ha existido en los centros de salud de forma que los pacientes eran citados por el propio médico para evitar aglomeraciones en la sala de espera y que coincidiera con otros que pudieran tener una clínica compatible con infección por coronavirus», finalizó Arjona.