El Ayuntamiento de Málaga y la Asociación Andaluza de Profesionales por la Promoción de las Nuevas Tecnologías del Sector de la Arquitectura, Ingeniería, Construcción e Industria 4.0 (Aantaeci 4.0) han firmado un convenio con el fin de llevar a cabo el modelado digital del mercado de Atarazanas, una joya de la arquitectura del hierro del siglo XIX, obra del arquitecto Joaquín Rucoba entre 1873 y 1879, y lo harán siguiendo la estela de las últimas innovaciones en este tipo de áreas profesionales: es la llamada plataforma BIM, que a diferencia, consta en el convenio, de los modelados de ingeniería y arquitectura de más uso, permite crear «simulaciones digitales de diseño, manejando coordinadamente toda la información que conlleva un proyecto de arquitectura».

Participan en el proyecto arquitectos, ingenieros, informáticos, fotógrafos o modelistas expertos en esta tecnología disruptiva tanto de España como de Argentina, Venezuela, Colombia, Costa Rica, México, Panamá, Rumanía o Italia. También hay expertos en el área de la fabricación aditiva o impresión 3D e influencers destacados en materia de BIM en español.

Para ello, llevan un año trabajando, explica Elsy del Carmen Laucho Contreras, presidenta de la asociación, quien asegura que se trata de «una experiencia formativa, académica para promover las nuevas tecnologías con un componente patrimonial». «Queremos usar nuestros conocimientos digitales para promover las licitaciones de proyectos BIM. Nos enamoramos del mercado, es uno de los diez mejores mercados del mundo, según The Guardian, parte la propuesta de arquitectos malagueños, yo hice el arqueo documental en el Archivo Municipal y con la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando», dice. El modelado comenzó antes del confinamiento y trabajan de forma «colaborativa y deslocalizada» en la nube, señala. «Queremos hacer el modelado completo, no lo tenemos todo, pero sí la envolvente».

Imagen exterior del Mercado de Atarazanas Álex Zea

También van muy avanzados en cuanto a la cubierta exterior, la estructura y el hierro fundido. Y ahora van con los puestos. «El Ayuntamiento nos presta apoyo para acceder algunos domingos al mercado». «Justamente hemos logrado con la pandemia trabajar de forma colaborativa y deslocalizada, es un mercado tan señalado, referencial, una joya de la arquitectura del hierro del siglo XIX; hay distintos referentes, como el de San Miguel en Madrid, pero este es el único del mundo y de España que emplea el hierro fundido en el trabajo artístico del ataurique» (motivos vegetales geometrizantes).

Están prestando especial atención, y ello requiere gran destreza técnica, con los atauriques inspirados en el pasado nazarí del edificio y en la puerta árabe del siglo XIV que recicla Rucoba para el edificio, tras retranquearla. La superficie es de 3.194 metros cuadrados y hoy es considerado como Bien de Interés Cultural (BIC) por la Junta de Andalucía. Fue reformado entre 2008 y 2010 (por Aranguren y Gallegos, una intervención muy acertada), aunque a lo largo del siglo XX también sufrió varias intervenciones.

El mercado debe su nombre a las antiguas atarazanas reales levantadas en la época musulmana para construir o arreglar embarcaciones (a caballo entre los siglos XIII y XIV). La asociación propuso «la elaboración de un modelado digital de nuestro mercado municipal, que abarca desde la estructura arquitectónica hasta todas las redes de abastecimiento ofreciendo así una radiografía de detalle del mismo, que permitirá observar los detalles operativos y constructivos del edificio», consta en el convenio, al que ha tenido acceso este periódico.

El modelado ofrecerá al ciudadano una «espectacular visión del mercado y sus entresijos, y los empleados municipales contarán con una herramienta de trabajo que pone de manifiesto en formato detallado sus características constructivas y de servicios». Se realiza bajo formato IFC, un modelo federado, que «significa que en el mismo activo digital se encontrarán a su vez los contenedores de arquitectura, estructura e instalaciones del mercado, georreferenciados con total exactitud». El formato IFC (Industry Foundation Classes) es abierto y permite «visualizar y analizar todos los elementos constructivos del mercado, facilitando así tanto la gestión técnico-administrativa como la conservación y mantenimiento del mismo, pudiendo ser utilizado por otros departamentos municipales: Urbanismo, Turismo, Nuevas Tecnologías; asimismo, las licencias que la asociación usa permiten que el modelado sea usado sin obtener permisos de autor», es decir, señala el convenio, la exposición del trabajo en redes es pública y de libre acceso. Se publicará en la web municipal.

Las asociación Aantaeci 4.0 y el Ayuntamiento han firmado un convenio para llevar a cabo este trabajo, que se hace de forma colaborativa y en red L. O.

El Centro Municipal de Informática desarrolla ahora una página específica dentro de la web municipal de mercados y Vía Pública, con objeto de dar a conocer estas plataformas. El modelado será, por tanto, dice la edil de Comercio y Vía Pública, un atractivo para el usuario de la futura web, dando así proyección internacional al edificio.

BIM es el acrónimo del Building Information Modeling, que significa la construcción de un modelo digital inteligente, puede leerse en la web www.atarazanasdigital.es. Buscan, entre otras cosas, «ser una ventana para la promoción de addins, softwares, complementos para flujos de trabajo BIM de desarrolladores españoles». Y todo de manera voluntaria y gratuita, enmarcado en la declaración de Málaga como capital europea del Turismo Inteligente 2020. «Todo ello nos va a permitir no sólo levantar el modelo digital del mercado de Atarazanas y hacerlo accesible al público de todo el mundo mediante las visitas inmersivas a través de realidad virtual, sino conocer los aspectos patrimoniales, técnicos y comerciales que se incorporen a la data que crearemos para su promoción y proyección», puede leerse en la web.

La presidenta de la asociación recuerda que el mercado es el primero del mundo que recoge «las aguas de lluvia en las mismas columnas adosadas al exterior, con canales internos, de función, un sistema muy novedoso. Además, el Ayuntamiento pasa, en el siglo XIX, cuarenta años pidiendo a la Corona española que se cedan los espacios de las antiguas atarazanas para hacer el mercado». La forja del material de hierro se hace en una fundición sevillana.

«La historia del mercado es la de una lucha por existir de más de cuarenta años, y además el arquitecto reconoce e incorpora en el proyecto el reconocimiento del patrimonio artístico de los musulmanes». También pide, por cierto, más reconocimiento de la figura de Rucoba en la ciudad, una asignatura pendiente. No obstante, el cántabro fue arquitecto municipal y autor de la plaza de toros, el parque o este mercado de sabor andalusí tan valorado por los expertos.