El centro cultural ciudadano planteado por la Junta de Andalucía en el Convento de la Trinidad ya ha provocado las primeras reacciones entre los vecinos de esta zona de la capital malagueña. El presidente de la Asociación de Vecinos Trinidad-Centro, Juan Romero, recalcó que un proyecto de estas características será del agrado de su colectivo «si, como en un principio puede parecer, sirve para revitalizar nuestro barrio».

«Confiamos en que de una vez por toda se haga algo, pero tiene que ser con el atractivo suficiente como para que implique un movimiento de personas hacia nuestro barrio, que le dé vida a través de excursiones, visitas de colegio o cualquier otra forma», agregó el representante vecinal en su respuesta a la noticia adelantada por La Opinión de Málaga.

Aunque lamentó que «en esta ocasión» el Gobierno andaluz no haya informado de sus intenciones a su colectivo ciudadano, el portavoz de los vecinos recalcó que «si es algo importante y va a revitalizar el barrio, siempre nos va a parecer bien».

No obstante, Juan Romero recordó que los vecinos no estaban de acuerdo con la transformación del convento en un gran centro de documentación con la que también se había especulado en los últimos tiempos: «Ese almacén de archivos no lo queremos, una cosa así no le daría a nuestro barrio la vida que necesita», enfatizó el presidente de la asociación ciudadana.

Este portavoz vecinal de La Trinidad llegó a mostrar su inquietud por el deterioro al que está abocado este Bien de Interés Cultural -datado entre finales del XV y principios del XVI- si se sigue sin actuar allí, por lo que también vería en la puesta en marcha de este nuevo proyecto una oportunidad para adecentar el edificio histórico: «Esperamos que, de una vez por todas, se lleve a cabo la rehabilitación del convento y no siga ahí totalmente abandonado, no es conveniente que siga así tanto tiempo», incidió el representante vecinal.

A su vez, Juan Romero no se sacudió el escepticismo al que le obliga la situación del convento y las numerosas idas y venidas por parte de las instituciones públicas en las últimas dos décadas: «Ojalá este centro cultural se haga y sea la solución definitiva para darle vida al barrio, pero 20 años después no sé ya qué creerme porque se han hecho muchos proyectos anteriormente y de ninguno se ha conseguido nada; además, ahora lo que tememos es que el Ayuntamiento de Málaga insista en lo del Museo Arqueológico o cualquier otra cosa y se produzca una pelea entre instituciones que vuelva a retrasarlo todo», recalcó el presidente de la Asociación Trinidad-Centro.

Las reflexiones del representante de los vecinos no pierden de vista el pasado de promesas incumplidas que arrastra el uso cultural del Convento de La Trinidad al que se comprometió la administración andaluza. Ahora, la intención del Ejecutivo autonómico -según insistió su portavoz, Elías Bendodo- es no dar marcha atrás y afrontar cuanto antes la construcción de este equipamiento cultural. De hecho, se trabaja para que, en las próximas fechas, sea encargado el proyecto y se inicie de ese modo el desbloqueo de una de las asignaturas pendientes históricas de la Junta de Andalucía en la capital malagueña.

Si esta vez fructifica la recuperación de esta joya arquitectónica con medio milenio de antigüedad, se pondría fin a una entelequia que se ha prolongado durante más de dos décadas a través de un sinfín de proyectos frustrados que le fueron atribuidos sin éxito al convento.

Atrás quedan en el tiempo hipotéticos equipamientos culturales y sociales para los que se llegó a hablar, durante los anteriores gobiernos socialistas de la Junta de Andalucía, del Museo Arqueológico que luego rescató del olvido el alcalde Francisco de la Torre; el polémico Parque de los Cuentos; la Biblioteca Pública del Estado; o un centro cultural y social de usos múltiples, que recuerda a la actual propuesta.

Luego, en cuanto llegó el Partido Popular al Gobierno andaluz, el último planteamiento que manejaba el PSOE -un centro multidisciplinar para jóvenes creadores- viró hacia otra idea que también había sonado hace algo más de un lustro, la de un Museo de la Arquitectura y el Diseño que, finalmente, también fue desechado. Este centro cultural ciudadano sería la nueva prioridad y, aunque parte del complejo se usará para la ampliación del Archivo Histórico Provincial, se habría descartado también la opción de transformar el convento trinitario en un gran centro de documentación.