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Urbanismo

14 meses con la calle cortada en La Virreina Alta

Los vecinos aguardan el arreglo de la calle Gaztambide, desplomada la noche del granizo. Las obras comenzarán antes del verano, responde el concejal de Urbanismo.

Jesús Manuel López, en el tramo desplomado y con las vallas tiradas de la calle Joaquín de Gaztambide, esta semana. | PAULA GUARDIÁN

Jesús Manuel López, en el tramo desplomado y con las vallas tiradas de la calle Joaquín de Gaztambide, esta semana. | PAULA GUARDIÁN

Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

Los vecinos escucharon un ruido en la madrugada del 24 de enero de 2020, la del famoso granizo, pero al ser noche cerrada no empezaron a atar cabos hasta que llegaron los coches de policía y colocaron vallas para cortar la calle.

Con las primeras luces de la mañana comprobaron que se había desplomado el muro de ribera junto al río Guadalmedina y con él, un tramo de la calle Joaquín de Gaztambide, en la Virreina Alta.

14 meses después, sigue en idéntico estado de letargo, lamenta Isabel, una vecina de la zona: «Si esto estuviera en los alrededores de calle Larios lo habrían arreglado en seguida, pero como estamos al lado de La Palma, no», critica, al tiempo que señala que tiene que dar un rodeo muy grande, con el carro de la compra, cada vez que va al vecino supermercado.

«Todo sigue igual. En un año no han entrado a limpiar la calle, ni tampoco el servicio de Parques y Jardines y ni siquiera han retirado la farola», explica Jesús Manuel López, otro vecino. Se refiere a la farola que se desplomó y cayó junto al río, donde sigue todavía. El accidente, además, dejó sin luz otras dos farolas. «Por eso de noche esto es la boca de un lobo», advierte.

Peatones por la calle desplomada. | PAULA GUARDIÁN

Peatones por la calle desplomada. | PAULA GUARDIÁN

Los vecinos consiguieron que, si bien se cortó el tráfico en este tramo, se permitió el paso de peatones, pero la zona sigue siendo muy insegura, aparte de por la falta de iluminación. De hecho, como resalta Jesús Manuel, el viento tiró hace tiempo las vallas junto al río y nadie las ha vuelto a levantar. «Esto está más peligroso que hace un año. El otro día había niños dando saltos por aquí y esto se ha convertido en un problema de seguridad, porque cualquier día se cae un balón, tropieza un niño y si se cae, en una zona de dos metros de desnivel pero con salientes ¿quién es el responsable?», se pregunta.

14 meses después, este vecino confiesa: «Lo que me llama más la atención es la desatención. Si llega a producirse cerca de las elecciones otro gallo cantaría». Jesús Manuel López recuerda que un accidente parecido se produjo en una calle del Cerrado de Calderón. «¿Y cuánto tardaron en arreglarlo?, pido la misma celeridad porque el mismo voto es el de ellos y el mío», remarca.

Respuesta del Ayuntamiento

El concejal de Urbanismo, Raúl López, informó ayer a este diario de que las obras darán comienzo, «antes del verano», después de que esta misma semana se hayan aprobado los presupuestos municipales de 2021.

Como detalló, la Gerencia está acelerando trámites, lo que ha permitido que se pueda licitar por anticipado y ahorrar cerca de un año. En abril, detalló, y ya contando con presupuesto, «se adjudicará la obra, se firmará el contrato y se hará el plan de seguridad y salud para poder comenzar antes del verano», reiteró.

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