Después de 10 días de parón cautelar, la vacuna de AstraZeneca ha vuelto a administrarse en los 27 centros de Salud del distrito sanitario de Málaga y los seis del Guadalhorce junto a los dos módulos externos ubicados en los centros de Teatinos y La Trinidad.

Entre el lunes y el martes, el personal del SAS retomó los listados y se encargó de llamar a todos los malagueños que habían quedado a la espera de recibir la primera dosis, aquellos que pertenecían a los grupos prioritarios a los que se adjudicó AstraZeneca, entre ellos docentes, personal de ayuda a domicilio, farmacéuticos, ópticos...

En cuanto a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, donde se incluye Policía Nacional, local, bomberos y Guardia Civil, también se han retomado las inyecciones en los puntos de vacunación establecidos en sus espacios de trabajo.

Una sanitaria va llamando a los citados en el centro de salud de Teatinos. Álex Zea.

"Hemos empezado con normalidad", ha tranquilizado Antonio Vázquez, director de cuidados del distrito sanitario Málaga-Guadalhorce. Según Vázquez, también se está vacunando ya a la población de entre 65 y 55 años con AstraZeneca, una ampliación del rango de edad aprobada esta semana en el Consejo Interterritorial de Salud. "Han llegadolos listados y se han incluido en el proceso de vacunación".

Confianza en la vacuna

En las últimas semanas ha recaído una sombra de duda sobre la fórmula de AstraZeneca tras notificarse varios episodios trombóticos en vacunados con este suero pese a que cuenta con el aval de la Agencia Europea del Medicamento y de la Organización Mundial de la Salud; un recelo por el que se ha temido que pudiera poner en peligro la estrategia de inmunización.

Sin embargo, los malagueños han acudido a su cita en los centros de salud esta mañana y se han descubierto el brazo con la convicción de que hay mucho más que perder si rechazan su dosis.

"Yo creo que, en general, todos estamos condicionados por todo lo que ha transcurrido esta semana pero confío en que la vacuna funciona y tenemos que ir a una para acabar con esto. Más miedo le tengo al virus", resuelve con sencillez Rocío Ortiz, personal administrativo de un instituto de formación profesional, que ha acudido a ponerse su primera dosis en el centro de salud de la Colonia-Teatinos.

Una malagueña recibe la primera dosis de AstraZeneca. Álex Zea.

De la misma forma opina Isabel Linares, docente, que aunque no niega que sintió "un poco de miedo e incertidumbre", lo achacó al "sensacionalismo" de la última semana. "Al final los beneficios son mejores así que yo encantada de vacunarme. Estoy completamente convencida y creo que deberíamos hacerlo todo el mundo, por nosotros y para cuidar al resto".

"Nos ha tocado venir y aquí estamos, hay que cumplir con la sociedad. Hay que hacer que estemos seguros en el centro, que los alumnos y los compañeros lo estén", mantiene Rocío Rodríguez, también docente, que solo espera tener los menores efectos secundarios posibles, para lo que venía con un parecetamol tomado con anterioridad.

En el caso de Luis Martín, empleado en un gimnasio de un centro de formación, no hay lugar a dudas: "Mejor con vacuna que sin ella".

Vacunación de AstraZeneca en el módulo externo del centro de salud de Teatinos. Álex Zea.