Acuerdo importante para la cultura malagueña. La Universidad de Málaga y la Gerencia Municipal de Urbanismo han acordado la cesión, por parte de la institución docente al municipio y a instancias del Ayuntamiento, de los antiguos comedores universitario del campus de El Ejido, en concreto del salón de actos y el vestíbulo anexo, con el fin de que acojan la sede de la Orquesta Filarmónica de Málaga (OFM). No habrá uso público, sino una utilización privada exclusiva para los miembros de la OFM.

La cesión del espacio es temporal y habrá de firmarse un convenio para consolidarlo. La idea ha partido del Consistorio y se ha vehiculado a través del departamento que dirige Raúl López, edil de Ordenación del Territorio, y lleva aparejada unas futuras obras de rehabilitación del inmueble. El proyecto y la ejecución de la obra correrán a cargo del Instituto Municipal de la Vivienda (IMV). En ningún caso habrá conciertos u otro tipo de actos públicos, sino que habrá un estricto control de entrada.

La Orquesta Filarmónica de Málaga tiene su sede actualmente en un espacio de Carranque que no reuniría las mejores condiciones y ahora, gracias a este principio de acuerdo, contarán con unas depedencias más extensas y adecuadas para sus ensayos.

Así, lo que se ha producido es una autorización de la UMA para la cesión de uso temporal y en precario de un espacio universitario de El Ejido para la OFM. Desde hace años, esta orquesta busca un sitio para implantar su sede y los antiguos comedores universitarios serían ideales, además de estar frente al Conservatorio Superior de Música.

El proyecto está previsto en dos fases: la primera consistiría en la ejecución de las instalaciones de ensayo, que es la que se efectuará de forma inminente. Estas estarían tanto en el salón de actos como en el hall de entrada. La segunda fase consistiría en la construcción de las oficinas y resto de dependencias de la OFM, que se ubicarían en el futuro en la primera planta del edificio. Con todos los gastos corre el Ayuntamiento. El proyecto es del arquitecto Agustín Benedicto, también coautor del proyecto del auditorio.

El salón de actos se convertirá de esta forma en una sala de ensayo en su totalidad, adaptando su acústica incluso a posibles grabaciones discográficas, mientras que el hall se destinará a zona de esparcimiento en la que se ubicarán las taquillas de los músicos, los despachos actuales serían camerinos y acogerían un almacén para la percusión.

Sin este paso, no se podría contratar la primera fase de las obras, que comenzarán medio año después de la cesión temporal y en precario del suelo. En ese tiempo, asimismo, se redactará el convenio que regulará jurídicamente esto.