Ángel, un joven de 17 años, fue atropellado mortalmente en un tramo de la calle Castañetero, en Las Castañetas, núcleo poblacional del distrito de Campanillas. El luctuoso suceso ocurrió el 23 de octubre del año pasado. El chico regresaba a casa después de jugar a un partido de fútbol con sus amigos, cuando un coche lo atropelló en un tramo de la vía que no tiene acera. Los vecinos se movilizaron en varias ocasiones, pero finalmente sus peticiones y solicitudes han dado resultado, porque como informó ayer la edil de este distrito, Ruth Sarabia, en poco menos de un mes comenzarán las obras para ejecutar los más de cien metros de acera que faltan. En total, se han destinado más de 45.000 euros en los presupuestos de este año y todo está ya a punto para que los operarios comiencen a actuar.

«Se trata de una travesía con competencias compartidas entre la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento. Falleció un chico de 17 años, Ángel, a causa del accidente y me comprometí con los vecinos a que esa acera se haría. Mi compromiso con su familia y los residentes de la zona fue que no volvería a ocurrir algo así. Ya hemos puestos los badenes y se han consignado 45.000 euros del presupuesto del distrito para ejecutar la acera. Ya, por cierto, hemos puesto la señalética vertical y horizontal».

Uno de los problemas principales, dice Ruth Sarabia, se dio con el propietario de un picadero de la zona, que se negaba, siempre según la edil, a ceder parte de su parcela para construir las aceras. Finalmente, y tras muchos años, se llegó a un acuerdo para ejecutar la acera sin ocupar el suelo que este ocupa. Los vecinos, admite Ruth Sarabia, llevaban dos décadas pidiendo tanto a la Junta como al Consistorio que se hiciera este firme junto a la carretera para aminorar el peligro para peatones.

Más de un centenar de vecinos, incluidos los familiares del joven fallecido, se congregó en el tramo del atropello mortal el pasado 28 de octubre de 2020. El sitio del accidente está situado a la entrada del barrio y allí había colocadas varias coronas de flores en su memoria. Para evitar aglomeraciones, a lo largo de la carretera formaron una doble cadena y exhibieron carteles, uno de los cuales decía: «Ángel, que tu marcha sirva para evitar otra desgracia en este tramo».

A la concentración se sumó por parte de la Asociación de Vecinos de Las Castañetas, Mónica Romero, que denunció que «esto ha sido una muerte anunciada, porque llevamos muchos años reivindicando que hagan aquí una acera». No faltaron en esta protesta compañeros de Ángel en el Instituto Torre del Prado, donde el joven estudiaba su primer año. Uno de ellos, José Manuel, declaró que «desde el principio estuvimos haciendo migas porque era un buen chaval, no se le veía mal niño, por eso ha sido un palo venir al instituto, entrar a clase y ver su silla vacía». Los concentrados dedicaron un largo e intenso aplauso al joven fallecido y lanzaron consignas como «Justicia para Ángel» o «Dignidad para el barrio». Entre los congregados se encontraba José Brenes, que contó que desde hace cuatro años, utiliza un carro eléctrico y debe jugarse el tipo cuando pasa por este tramo sin aceras, «pero es que además, en la parte que hay aceras hay cañas que las tapan».