El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Málaga, Daniel Pérez, ha pedido tanto al Consistorio de la capital como a la Junta de Andalucía "que estrechen la coordinación para vigilar y prevenir la celebración de fiestas ilegales en los pisos turísticos, que provocan graves perjuicios de convivencia para las comunidades de vecinos".

Pérez ha advertido de que "este fenómeno se ha desbordado en la ciudad de Málaga" y "ni la Junta destina los recursos suficientes para vigilar actividades ilegales en estas viviendas, porque sólo hay ocho inspectores para los 35.400 pisos turísticos que hay en la provincia de Málaga, 6.000 de ellos registrados en nuestra ciudad, ni el Ayuntamiento está haciendo nada por establecer un número clausus", como se comprometió a finales de 2020.

El portavoz municipal del PSOE, en compañía de varios concejales de su grupo, ha recordado que "esta El PSOE pide un mayor control de los pisos turísticos para evitar fiestas ilegales.

"Desde la Semana Santa en nuestra ciudad ha habido varios casos de fiestas multitudinarias en pisos turísticos, como el caso de Capuchinos con 24 jóvenes con la música alta durante toda la noche y hace pocos días en una azotea de calle Granada, donde ni hubo distancia social, ni uso de mascarilla ni respeto del toque de queda".

A juicio de Pérez, "no se trata de turistas, porque apenas hay turistas en la ciudad de Málaga. Se trata de una forma de diversión de personas residentes en nuestra provincia que está generando un grave perjuicio a los vecinos. Pese a que hay regulación al efecto, no hay actuación ni por parte de la Junta ni por parte del Ayuntamiento de Málaga".

"Queremos hacer un llamamiento a la Junta, que es la competente en esta materia, para que aumente el número de inspectores", ha dicho, lamentando que "ocho funcionarios para toda la provincia no es ni una declaración de intenciones, cada operario debe vigilar casi 4.500 viviendas turísticas y necesitaría cuatro vidas para llegar a todas".

De igual modo, Pérez ha señalado que "es conveniente que Juanma Moreno, el presidente de la Junta de Andalucía, sea capaz de dar respuesta a este problema de competencia autonómica", al tiempo que ha incluido al gobierno local en esta ecuación.

"Sólo cuando se produce una denuncia por incumplimiento del límite de ruido en la ciudad es cuando los agentes de la Policía Local pueden actuar. Pero este paso podríamos evitarlo si De la Torre hubiera escuchado nuestra propuesta, la de establecer un número clausus en el centro de Málaga, regular el número de viviendas turísticas".

Actualmente, ha continuado, "dada de alta hay más de 6.000 viviendas turísticas, sin contar aquellas que ejercen como tales de manera ilegal. Pedimos un mayor control, como ya hizo el Ayuntamiento de Bilbao al modificar el PGOU para limitar la implantación de estas viviendas en su centro histórico, porque si se desborda el número de estos pisos se expulsa a los residentes del centro, se despersonaliza el entorno, sube considerablemente el precio del alquiler y se crean conflictos en las propias comunidades de vecinos, obligados a convivir con el ruido a altas horas de la noche".

También Pérez ha informado de que "el Tribunal Supremo dio la razón al Ayuntamiento de Bilbao para limitar el número de pisos turísticos en su centro y nosotros, los socialistas, le pedimos al alcalde que inicie los estudios en esta dirección, que deje la parálisis y que gestione este problema antes de imponer la vía de la prohibición como nos tiene acostumbrados".

De igual modo, el líder socialista ha resaltado que esta petición, la de dar una solución a los pisos turísticos en la ciudad de Málaga, "es una reclamación que nos llega desde los propios residentes de las comunidades de propietarios, para evitar que el centro de la ciudad se convierta en una villa sin amo como le ha pasado a Madrid. No deberíamos llegar a esta situación y por eso es imprescindible una acción coordinada entre Ayuntamiento y Junta".

Para Pérez, "es el momento de actuar, le exigimos al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, y al presidente de la Junta que no miren hacia otro lado, que escuchen a los vecinos del centro que no pueden dormir tranquilos y que, entre ambas administraciones, se evite que el centro se convierta en una taifa de segundas residencias para acoger a un turismo de baja calidad cuando la situación por la pandemia se normalice", ha concluido.