La Gerencia Municipal de Urbanismo de Málaga ha aprobado la separata de las obras de urbanización para la construcción de un edificio destinado a uso de hospedaje, con un total de 15 apartamentos turísticos, que estará ubicado en los números 7 y 9 de la calle Parras, en pleno Centro Histórico y justo al lado de la iglesia San Felipe Neri.La inversión asciende a 568.500 euros y el edificio tendrá una altura de planta baja más tres. Es una empresa de capital israelí.

Por cierto, Urbanismo ya dio a finales de enero la licencia de obra. Los trabajos de urbanización son los relacionados con las acometidas de servicios y suministros básicos como el agua, la luz, la telefonía y otro tipo de energía, así como el pavimento y actuaciones relativas a saneamiento.

La Junta dio ya su informe positivo sobre la clasificación turística del proyecto de alojamiento en calle Parras, de forma que ahora se concedió la licencia en base al proyecto básico y de ejecución. "Previamente, se resolverá la actuación arqueológica y deberá aportarse una separata de las obras de urbanización complementarias a las de edificación", informaron fuentes urbanísticas a este periódico, de forma que también se deberá solicitar informe cromático sobre la fachada a la Oficina de Rehabilitación del Instituto Municipal de la Vivienda (IMV). La superficie que acogerá este edificio tiene 190,19 metros cuadrados y se halla en zona de protección arqueológica de tipo II, en la ficha 076, "Arrabal muado de Fontanalla, época medieval y Ollerías", del Catálogo de Protección Arqueológica del PGOU vigente", constaba en la documentación.

Ya se realizó un sondeo en la zona en 2008, con resultados positivos. Por tanto, durante la obra deberá llevarse a cabo un estricto control del movimiento de tierras en los trabajos de cimentación y de conexión a las redes de infraestructuras.

Asimismo, la licencia de primera ocupación estará condiconada a un informe favorable de la Sección de Arqueología, una vez que se aporte un estudio preliminar sobre los resultados de la intervención de los arqueólogos y la posterior resolución favorable de la Consejería de Cultura.

La edificación no podrá contar con más de 18 metros, y la empresa tiene seis meses para iniciar los trabajos, pudiendo ser interrumpidos un máximo de medio año, de forma que habrán de estar finalizados en 36 meses.