Agentes de la Policía Nacional han detenido en Málaga a una mujer, de 36 años y nacionalidad española, por su presunta participación en un delito de apropiación indebida y otro de revelación de secretos, ya que la investigada, que trabajaba como administrativa de una gestoría, supuestamente se había quedado con dinero de clientes.

Además, según las pesquisas, supuestamente, la arrestada habría defraudado a varios clientes de la empresa para la que trabajaba y habría trasferido archivos con información confidencial de los clientes de la empresa, han informado desde la Comisaría provincial en un comunicado.

La investigada desempeñaba la función de administrativa y contable en la empresa, un puesto de confianza que le permitía tener las claves de acceso para poder gestionar las fichas de todos los clientes de la gestoría.

Según las indagaciones, durante los últimos meses en los que trabajó para dicha empresa, estuvo en contacto con varios clientes a los que, mediante engaño, facilitó tres números de cuentas bancarias para que hicieran frente al abono de recibos, indicándoles que las mismas pertenecían a entidades oficiales. Finalmente, se descubrió que esas cuentas estaban a nombre de la investigada.

La investigación se inició a raíz de las denuncias presentadas por la apoderada de la gestoría y varios de sus clientes. En las mismas, detallaban la apropiación indebida realizada, presuntamente, por la contable de la empresa respecto a unos recibos abonados por clientes.

Además, según se indicaba, supuestamente, esta misma persona habría transferido archivos personales de la sociedad a su ordenador con el fin de tener acceso a los ficheros confidenciales de la sociedad.

Pese a tener la obligación de tramitar los pagos de impuestos y otros servicios a diversas entidades, la investigación apunta a que la investigada supuestamente se apropiaba del dinero de los clientes, a espaldas de los responsables de la empresa, no dando trámite al abono de dichos recibos.

Para ello, presuntamente, facilitaba sus números de cuenta bancarios, donde los clientes, ajenos al engaño, ingresaban el importe correspondiente de impuestos y tasas.

Los perjudicados han tenido conocimiento de los hechos al recibir un comunicado oficial por el impago de los recibos, reclamándoles el abono de los mismos con intereses de demora. El perjuicio económico causado a las víctimas asciende a la cantidad de 3.264,35 euros.

La investigación continúa abierta y no se descarta que puedan existir más perjudicados. El atestado instruido hasta el momento ha sido puesto en conocimiento del Juzgado de instrucción Número 12 de Málaga.