El 3 de diciembre de 2019, el alcalde, Francisco de la Torre, y el concejal de Málaga Este, Carlos Conde, presentaban la rehabilitación del conjunto escultórico de la Fuente de Berrocal, en la urbanización Pinos del Limonar, en la calle Sierra de Grazalema con Sierra del Co, una obra realizada originalmente en 1989.

Las obras, adjudicadas a la empresa Verosa Proyectos y Servicios, incluían un nuevo parque y área lúdica al lado del conjunto escultórico y tuvieron un coste de 650.000 euros.

Lo que se rehabilitó fue la gran escalinata con surtidores pero a la obra le faltaba su razón de ser: la fuente, en forma de una gigantesca mesa y sobre ella un bodegón de aires cubistas esculpido en piedra de Vicenza (Italia) por Miguel Ortíz Berrocal (Villanueva de Algaidas, 1933-Málaga, 2006).

15 meses después de la presentación, el bodegón surtidor sigue sin presidir el conjunto artístico. Carlos Berrocal, hijo del artista y miembro del patronato de la Fundación Escultor Berrocal, con sede en Villanueva de Algaidas, explica esta semana a La Opinión que el retraso se ha debido a la irrupción de la pandemia.

«El año se perdió por completo y no se pudo hacer nada por las restricciones», detalló y puso de ejemplo los problemas que han tenido con los proveedores.

Sin embargo, subrayó que el proyecto de restauración se encuentra bastante avanzado y sólo faltaría la «ejecución material».

«Creo que este año será posible completar la obra porque hay voluntad tanto por parte de la fundación como por la del Ayuntamiento», explicó. De hecho, informó de que la fundación ya se reunió con la Gerencia de Urbanismo para perfilar cómo terminar el conjunto escultórico.

Por su parte el concejal de Urbanismo, Raúl López, subrayó ayer a este diario el propósito de la Gerencia de Urbanismo de llevar la obra de Berrocal a buen puerto y precisó que están a la espera de un informe de la fundación sobre las características del bodegón para estudiarlo y dar una respuesta.

«En cuanto se desbloquee la situación causada por la pandemia seguro que encauzamos este asunto», remarcó.

La fuente en la actualidad, a falta del bodegón. Patricia Guardián

El decreto del 95

A raíz de un decreto de sequía promulgado en 1995 por la Junta se cortó el agua de la fuente. La falta de agua provocó que comenzara a utilizarse como un improvisado ‘skate park’ por usuarios de monopatines, lo que causó importantes destrozos .

Además, la situación de deterioro de la fuente surtidor llevó incluso a algunos vecinos a proponer que se trasladara a una glorieta próxima para poner coto al vandalismo. Sin embargo, en 2014, el administrador de Pinos del Limonar explicó a este diario que en el contrato del artista quedaba claro el derecho del autor sobre su obra y su integridad, lo que impedía que se dividiera.

La restauración de 2019 ha devuelto el agua a la fuente y como señala Carlos Berrocal, la cada vez mayor oferta de ‘skates park’ en Málaga ha evitado que hasta la fecha la escalinata haya sufrido daños. Ya sólo queda el bodegón, la razón de ser toda la obra.