Las reacciones cutáneas a la vacuna contra el Covid-19 es una patología que está comenzando a observarse en las consultas dermatológicas, ya que algunos pacientes están presentando manifestaciones adversas en la piel tras la inoculación. Además, los expertos alertan de un retraso en el diagnóstico del cáncer de piel durante la pandemia, lo que se está traduciendo, a día de hoy, en el aumento del tamaño de los tumores cutáneos.

A las millones de afecciones derivadas del SARS-CoV-2 se suman ahora las reacciones cutáneas en pacientes Covid-19, informan desde la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). Las erupciones cutáneas derivadas de respuestas adversas a la vacuna contra el coronavirus es una de las patologías que protagonizan las consultas de dermatología. Entre las manifestaciones más agudas, afirman desde la asociación, se encuentran el eritema y edema en la zona de inyección, así como reacciones urticariformes. Todas ellas se dan en los primeros días posteriores a la inoculación.

El jefe del servicio de Dermatología del Hospital Regional y presidente de la sección andaluza de AEDV, Leandro Martínez, explica que las reacciones agudas se dan a las pocas horas y son comunes en el resto de vacunas: «Enrojecimiento en la zona de la inyección, edemas o algunas reacciones con una morfología que nos recuerda a la urticaria y que dura pocos días».

Además, existen otro tipo de manifestaciones cutáneas adversas que se dan de manera retardada y pueden aparecer entre los 5 y 8 días posteriores. Una de las más frecuentes es aquella que se produce en la zona de la inyección. «Se ha descrito como ‘COVID-ARM’ y es una gran placa eritema-edematosa que aparece tras la vacunación», explica Leandro Martínez.

Al mismo tiempo, informan los expertos, se está observando la aparición de herpes zóster, el mismo virus que ocasiona la varicela. En este caso, señalan, es importante consultar a su médico para poder instaurar un tratamiento efectivo de la forma más rápida. «Este tipo de reacciones están siendo, a día de hoy, muy accesorias y en ningún momento contraindican la vacunación, sin lugar a dudas no es motivo ninguno para plantearse no vacunarse», aclara, no obstante, este dermatólogo.

Tras el confinamiento, por su parte, el hecho que más ha alertado a los profesionales de la piel ha sido el aumento del tamaño de los tumores cutáneos. «El temor de los ciudadanos a desplazarse hasta un hospital derivó en un retraso en las consultas, por lo que uno de los problemas que hemos detectado es que el tamaño de los tumores cutáneos es mucho mayor», expone Ricardo Ruiz Villaverde, dermatólogo del Hospital San Cecilio de Granada y miembro de AEDV.

El principal problema en el retraso de este diagnóstico, explica Villaverde, es que las lesiones aumentan y esto complica la cirugía: «El crecimiento de estos tumores aumenta la posibilidad de generar metástasis y dificulta el tratamiento de este tipo de tumores que, cuando se detecta a tiempo, tiene altas posibilidades de curación».

Acné y dermatitis

Las consultas dermatológicas también están presentando un repunte en las consultas por eccemas de contacto, acné, dermatitis seborreica y rosácea. Este tipo de consultas, de las que ya se viene advirtiendo desde el principio de la pandemia, suponen a día de hoy en torno al 20% y 25% de las consultas.

El uso constante de geles hidroalcohólicos y de mascarillas es el principal motivo que esgrimen estos profesionales para justificar el aumento de este tipo de patologías, que antes afectaban principalmente a pacientes adolescentes y, ahora, la edad se ha ampliado también a los adultos.

Los dermatólogos recomiendan establecer una higiene diaria adecuada, con productos no agresivos para la piel.