Si usted pregunta a cualquier representante del sector turístico o a agentes inmobiliarios le dirán que el proyecto que más urge en la ciudad es la integración urbana del cauce del río del Guadalmedina. Ya está redactado el plan especial, pero el asunto avanza lentamente, entre otras cosas porque aunque parece que el equipo de gobierno tiene claro lo que quiere hacer (la oposición no está de acuerdo para nada), se sigue debatiendo sobre la capacidad de desagüe del río, que tanto la Junta gobernada por el PSOE como la del PP sitúan en los 600 metros cúbicos por segundo, dadas las enormes y mortíferas inundaciones que a lo largo de la historia ha causado esta cicatriz hídrica. El caso es que este año no hay dinero en el presupuesto para impulsar el proyecto, pero Raúl López, edil de Ordenación del Territorio, asegura que se está avanzando mucho, hay reuniones técnicas continuas con la Junta y se hacen cálculos hidráulicos, se estudia con precisión la capacidad del río para soportar el agua de la presa, la de los arroyos tributarios y el periodo de retorno de esos episodios. «Se hacen simulaciones de la bajada de agua».

Es decir, el asunto, siempre según el edil, «avanza». López recuerda que el pasado mes de enero se contrató una asistencia técnica para hacer la evaluación ambiental, que una vez concluida se enviará a la Junta de Andalucía para que informe al respecto y, superado ese trámite, se le dará la aprobación inicial a un proyecto de proyectos que se hará, como mínimo, por fases y a lo largo de 20 o 25 años y que tiene un coste de en torno a 250 millones de euros, que deberían poner el Ayuntamiento, la Junta, el Estado y la Unión Europea. «Esto avanza, hemos contratado la evaluación ambiental y hacemos cálculos hidráulicos continuamente, hay un interés evidente de la Junta y nuestro por sacar esto adelante, sopesamos los pros y los contras. Cuando tengamos la evaluación ambiental informada, y hayamos hecho el plan de forma consensuada, el sí inicial será rápido» .

Explica López que se van a tener en cuenta algunas de las propuestas de los ecologistas. También, por cierto, cabe recordar que se han pedido fondos europeos para impulsar el plan.

¿En qué consiste el plan especial del Guadalmedina? Hay una parte, dice López, de las actuaciones que se harán aguas arriba, es decir, más arriba del puente de Armiñán. Y otras aguas abajo. El corazón del proyecto es un gran puente-plaza o espacio de convivencia o, incluso, se le ha llamado bulevar entre Armiñán y el puente de la Aurora. Será una zona de «encuentro ciudadano, plazas». Ello, además, llevará aparejado el soterramiento tanto de un gran tramo de la avenida de Fátima como de la avenida de la Rosaleda, las dos márgenes del río, reduciendo el impacto del tráfico. En la zona norte del río, antes de llegar a Armiñán, habrá puentes-plaza (de momento, se no se ha concretado la cifra, pero se llegó a hablar de ocho) y pasarelas peatonales. Incluso, se barajó un parque fluvial en el cauce para embellecerlo, pero parece difícil ejecutarlo dadas las reticencias de la Junta en relación a la capacidad de desagüe.

El concejal también recuerda que aguas arriba hay un proyecto de reforestación y renaturalización, un proyecto «paisajístico», donde el cauce es más ancho. «Allí estamos desbloqueando la vía ciclista, que irá en una de las bermas, ahora estamos esperando allí los informes geotécnicos y ya tenemos el proyecto», destaca el concejal de Urbanismo. Estas iniciativas no forman parte del plan propiamente dicho, pero están sobre la mesa del edil.

IU y Podemos exige una solución blanda para el río

Podemos e IU llevan a la comisión de Ordenación del Territorio del lunes una moción en la que instan al equipo de gobierno a replantearse las actuaciones del plan especial del Guadalmedina, «cambiando el enfoque basado en enormes superficies de hormigón y embovedamientos por un enfoque más humano, amable, sostenible y ecológico». Reclaman asimismo impulsar la primera fase de la vía ciclista y senderista en el cauce alto.

López insiste en que se está avanzando. Ya saben que los ecologistas abogan por un proyecto para renaturalizar el río en todo su cauce urbano. Tras las inundaciones del 1978 y sobre todo la del 89, se pavimentó el puente de la Aurora al de Tetuán, se hizo el cauce de hormigón y se pusieron unas escaleras. Celia Villalobos propuso ya hace más de dos décadas el embovedamiento completo del río. Es una solución que hoy los ingenieros rechazan, mientras que la oposición pide no llenar el río de hormigón y acusa al equipo de gobierno de querer hacer un embovedamiento parcial de la cicatriz hídrica que separa Málaga. Podemos e IU piden una reflexión.