Málaga impulsa una nueva ordenanza de rótulos e instalaciones publicitarias que, entre otras muchas intenciones, quiere restringir y mucho la publicidad que se hace en los andamios que recubren los edificios a rehabilitar o pintar en la ciudad y que, en numerosas ocasiones, son usados para hacer publicidad. Hay ejemplos que tenemos todos en la cabeza, por ejemplo, y en los últimos meses, el andamio que cubría la torre de la Equitativa, cuyas obras para acoger dos hoteles sigue adelante.

Aunque ahora ya hay un borrador de la norma, la idea es restringir mucho la publicidad que se hace en esos andamios. Ya no habrá publicidad y las imágenes que se usen tienen que mostrar, como ocurre en otras ciudades, la construcción que se hace dentro (en el caso de La Equitativa serían los dos hoteles de cuatro y cinco estrellas, imágenes del proyecto), o elementos paisajísticos o contemporánmos que "mejoren la imagen visual del concepto" (un ejemplo extremo sería un cuadro de Picasso, por ejemplo).

"Cuando colocamos un andamio en una fachada para rehabilitarlo o pintarlo, en el andamio tenemos tendencia a incorporar publicidad también, el andamio no se ha hecho para ser un elemento publicitario. Clasificamos dos escenarios: el escenario de un elemento protegido y de un elemento no protegido, abogamos por que pueda existir algo de publicidad, pero habitualmente lo que envuelva la fachada debe ser para mejorar el entorno, por eso como en otras ciudades se incorporarán a los andamios elementos que representan lo que allí se está construyendo o de otros escenarios", ha indicado el edil de Ordenación del Territorio, Raúl López, houy en rueda de prensa. "Se trata de incorporar elementos contemporáneos, paisajísticos, que mejoren la imagen visual del concepto". Un ejemplo a no seguir sería la de un andamio de 25 metros de altura con una publicidad, por ejemplo, de una marca de bebidas alcohólicas.

Dice el edil que el borrador de la ordenanza, consensuado con hosteleros y comerciantes del Centro, contempla las nuevas pantallas digitales y además concede agilidad al trámite de la obtención de los permisos a "través de declaraciones responsables, de la simplificación administrativa, para que estas actuaciones no sean un problema para quien lo solicita".

"Muchos edificios incorporan publicidad en la cubierta para publicitar a una entidad, a cambio de una contraprestación para la comunidad de propietarios, ese es el camino que debemos impulsar, se puede seguir haciendo pero no de cuaqluier manera, que lo que incorporamos a la cubierta de un edificio tenga unas dimensiones raonables", ha indicado.

La ordenanza regula lo que se autorizará también en parques industriales, en los centros comerciales, que suelen incorporar publicidad en la fachada, "la publicidad dinámica de esas pantallas que, con los informes necesarios de Movilidad y medioambientles, permiten todo tipo de publicidad". Se regulan los postes, monopostes, elementos verticales controlando la iluminación, y, en cuanto a la rotulación y la cartelería de negocios, se considera "mejorable el exceso de información, porque supone una contaminación visual o lumínica". "Tenemos que garantizar que todo el mundo tiene derecho a ocupar ese espacio para publicitarse, pero tiene que ser una imagen razonable, razonada y que encaje en el espacio".

Por ejemplo, se quiere evitar que un negocio tape completamente su fachada con publicidad ajena. Asimismo, Mahos y la Asociación de Comerciantes ha pedido cintura a Urbanismo para mantener aquello que, por algún interés comercial histórico, "creamos que es interesante mantener".

Hay una disposición transitoria: los papeles, pegatinas y elementos desmontables cuya eliminación no requiere una inversión habrán de ser desmontados en seis meses, si se trata de que esos elementos son los únicos identificativos del negocio, podrá quitarlos en un año, "si hay un negocio que tiene una identificación clara y en la fachada incorpora información adicional que no va en consonancia debe eliminar esa información". Si la rotulación no "comulga con la ordenanza, le damos tres años", aunque el concejal asegura que el 90% de los locales cumplen ya con la norma. Los locales que abran nuevos deberán hacerlo, obviamente, respetando esta ordenanza. Ahora, asegura López, se abre la participación ciudadana.