El Servicio de Atención Psicológica de la Universidad de Málaga ha percibido un grave incremento de las citas durante el último año. Concretamente durante el confinamiento y después del verano de 2020. «El verano nos sirvió para todos como una etapa de desconexión o de transición. Nos dio vida a todos. Sin embargo, llegó septiembre y notamos que volvíamos a situaciones parecidas a las de marzo, lo que provocó en los jóvenes hastío, desmotivación y sobre todo mucha inseguridad ante tanto cambio», explica Mariela Checa, coordinadora de este servicio.

Lo online dificulta socializar

Checa reconoce que todos estos meses de enseñanza online han hecho que aquellas personas que tuvieran problemas de socialización aún empeoraran más, ya que optaban por refugiarse detrás de un ordenador sin participar tanto en clase cómo solían hacerlo habitualmente con el método de enseñanza presencial.

El confinamiento supuso un problema más allá de la situación sanitaria en la que se encontraba nuestro país. Muchos estudiantes estaban encerrados hace un año en casa cuando la situación familiar que pasaba no era muy positiva. «El hecho de venir a la universidad supone para muchos jóvenes salir del entorno familiar, que para muchos de ellos no es muy bueno. Es una manera de distanciarse y despejarse. Fue duro para ellos el confinamiento», cuenta Checa.

Mariela Checa, coordinadora de Atención Psicológica.

Mariela Checa, coordinadora de Atención Psicológica.

El suicidio, un tema tabú

«He dado muchas entrevistas hablando sobre salud mental y me han advertido de que tuviera cuidado al tratar el tema del suicidio. Hay mucho tabú con él», cuenta Mariela Checa. En este sentido, explica que los suicidios se han incrementado en el último año de forma muy importante. «Las estadísticas dicen que cada día fallecen entre tres y cuatro personas por suicidio pero estos datos no son oficiales porque ni el INE los baraja. Es un auténtico tabú», insiste apenada.

Checa cree que el transfondo de todo esto es que en España la salud mental está muy estigmatizada y el tema del suicidio está muy vinculado a la salud mental. «¿Cuántas veces hemos escuchado que la siguiente ola es la de la salud mental y todavía no se han atendido esas necesidades? Hay una idea generalizada de que si hablas del suicidio estás fomentando la conducta autolítica. Sin embargo, es al contrario. Si informas, puedes ayudar a las personas que rodean a otra que puede tener ideas suicidas a estar más atentos y pendientes de ella», sostiene.

Algo que tampoco entiende es que la salud mental en niños y jóvenes esté tan poco visibilizada. «La salud mental se relaciona mucho con edades más avanzadas y queda mucho por trabajar educacionalmente sobre este tema. Al menos, algo positivo es que cada vez más se ha perdido la idea de que ir al psicólogo es algo de, como se decía vulgarmente, estar loco o tener alguna patología psiquiátrica. Pese a ello, queda mucho por recorrer para que las personas normalicen que la salud mental y la física merecen la misma atención».

Las redes sociales, otro encierro

«Muchos jóvenes tratan de tapar la realidad con el uso continuo de las nuevas tecnologías y, concretamente, de las redes sociales. No es una realidad motivadora y estupenda la que estamos viviendo, aunque poco a poco vayamos viendo la luz, pero sí que es verdad que muchos de los chavales utilizan este recurso como una forma habitual para comunicarse, lo que ha provocado que aquel que sufriera una adicción por las redes sociales haya empeorado y que aquel que no la tenía ahora la sufra», explica Checa.

La tasa de adicción a las redes sociales ha aumentado muchísimo en el último año con todo lo que ello conlleva. Las redes sociales presentan una visión idealizada de la realidad y cuando los jóvenes se encuentran que su realidad no concuerda con la de algunos ‘influencers’ es muy complicado para ellos.

En este sentido, la coordinadora de Atención Psicológica de la UMA también opina que, desde algunos programas de televisión, y las redes sociales, se está dando un mensaje erróneo hacia los jóvenes. «Les dicen que sus vidas no son nada si no están en las redes sociales e incluso algunos programas dan un modelo de relaciones personales totalmente distorsionados. La vida no es así», relata Checa.

El servicio

Todo aquel universitario que quiera acceder al Servicio de Atención Psicológica debe saber que es totalmente gratuito y que puede pedirla online o presencial (con todas las medidas sanitarias) en www.sap.uma.es/solicitudes/ y para poder acceder deberá identificarse como miembro de la comunidad universitaria (PAS, PDI o alumno/a) a través del correo institucional o cualquier otra forma de identificación de la que disponga. Asimismo, se han realizado algunos talleres psicoeducativos en el último año con gran acogida por parte del alumnado sobre temas como la higiene del sueño o la dependencia emocional.