Las obras de la marina de megayates en los muelles 1 y 2 del Puerto de Málaga ha comenzado hoy con un acto en el que han estado presentes el consejero de Presidencia, Elías Bendodo, el alcalde, Francisco de la Torre, el presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Rubio, y el presidente de la UTE Marina Málaga, que va a construir y explotar el complejo, José Luis Almazán. Las obras van a durar, desde hoy, 250 días, ha dicho este último, y requerirán de una inversión de en torno a 11 millones de euros.

Almazán ha explicado que el sector de los megayates es relativamente nuevo, que sale un buque al mes de estas características de los astilleros y que hay pocos puertos en el mundo que tengan instalaciones de esta naturaleza para atenderlos, y ha puesto los ejemplos de Nueva York, Londres o Cerdeña. “Los barcos que usan el puerto como base general mucho empleo”, ha explicado. Se va a intervenir en 770 metros lineales, con un calado de nueve a 12 metros. Habrá 31 puntos de atraque para barcos de entre 28 y 180 metros de eslora, y la concesión contempla cuatro hectáreas de agua muy “abrigada”, además de 6.000 metros cuadrados de superficie terrestre. Se va a actuar en 5,5 metros cuadrados alrededor de los 770 metros lineales en los muelles 1 y 2, manteniendo el equilibrio entre la privacidad y la seguridad y favorecer el uso ciudadano, de forma que no suponga “una barrera visual”. Habrá instalaciones de agua, agua potable, recogida de aguas grises y negras, residuos sólidos, se va a minimizar el tránsito de camiones que recojan los residuos, y habrá una importante oferta eléctrica, con 2.000 amperios de intensidad por atraque. “Generaremos más de 100 millones de euros al año, que ingresará adicionalmente la ciudad, gracias a su apuesta por el turismo de lujo”. Las hipótesis más pesimistas, ha dicho, suponen barajar la creación de 800 puestos de trabajo.

Los asistentes han trasladado la idea de que cada uno de estos megayates es en sí una pyme, una empresa, que necesita de servicios auxiliares y ello genera riqueza en el entorno. Los constructores de Ygy Marina Málaga va a ser construida por Ygy y OCP, que ya han materializado el cierre financiero de la operación.

Carlos Rubio, por su parte, ha dicho que se trata de un proyecto “muy transformador para Málaga”, “suma a esa oferta turística maravillosa un tipo de turismo que hasta ahora no teníamos, el que viene asociado a este tipo de grandes buques, cada uno de estos barcos es una pequeña pyme, y a veces no tan pequeña, porque son millones de euros los que llevan en su mantenimiento, una parte de esos millones esperemos que se queden en nuestra ciudad para crear puestos de trabajo, para crear riqueza”.

Rubia ha indicado que este es “el pistoletazo de salida” para una cartera de proyectos estratégicos que va a impulsar el Puerto a partir de ahora. Así, ha hecho referencia al rascacielos que ha previsto en el dique de Levante, a la rehabilitación de la Casa de Botes, a la regeneración del Muelle Heredia con oficinas de “alto standing”, al auditorio (sobre el que ha dicho que espera que sea una realidad “lo antes posible” y ha ofrecido su apoyo al alcalde), la marina deportiva de San Andrés o el nuevo muelle ocho para tráfico de mercancías. Asimismo, ha anunciado que el Puerto y la UTE se van a sumar al proyecto Poseidón, de electrificación sostenible de los muelles a los buques, “empezando por los megayates, un primer paso muy importante que esperamos ver seguido de otros pasos”.

El alcalde, por su parte, ha insistido en que cada buque es una “empresa que necesita ser gestionada”, que este proyecto demuestra que fue un acierto “la operación puerto-ciudad” y ha recordado las oportunidades que este nuevo turismo de lujo, en relación con otros segmentos, va a dar a la ciudad (por ejemplo en el ámbito congresual).

Elías Bendodo ha indicado que algunos de estos barcos tienen un presupuesto anual de hasta dos millones de euros y ha defendido que la nueva Ley de Puertos de Andalucía abre la puerta a más oportunidades de negocio para estos recintos y les ofrece seguridad jurídica.

Por cierto, Rubio ha dicho que ya están en contactos con navieras de importancia y que esperan que, a partir de junio, las primeras, con escalas nacionales, recalen en la ciudad, después del protocolo de seguridad efectuado por la Junta de Andalucía para permitir el reinicio de la actividad, parada desde mediados de marzo de 2020.