El 11 de mayo próximo entra en vigor la modificación del Reglamento de Circulación impulsada por la Dirección General de Tráfico y aprobada por el Consejo de Ministros en noviembre. La principal novedad es que las calles con un carril por sentido de circulación (o con un solo carril) tendrán un límite de velocidad de 30 km/h, las de plataforma única de calzada y acera, 20 km/h, y continuará en 50 km/h en vías de dos o más carriles por sentido de circulación. Eso afecta, claro, a Málaga. Y es un cambio sustancial en la concepción global de la movilidad, porque son el 72,8% de las calles de la capital las que se reducen de 50 km/h a 30 km/h.

Esta modificación se lleva a cabo a petición de las ciudades. La velocidad se limita a 30 km/h en 724 kilómetros de calles, 3.603 vías de uno y dos carriles. Así, son 1.656 vías de un carril (241 km) y 1.947 calles de dos carriles, 483 kilómetros.

El concejal de Movilidad, José del Río, ha ofrecido hoy una rueda de prnesa para informar de esta iniciativa.

Por distritos, la reducción del límite de velocidad afecta a las siguientes calles: en el Centro la velocidad pasará a 30 km/h en 112 calles y 24 kilómetros; en el distrito Málaga Este se modificará la velocidad en 315 vías y casi 94 kilómetros; en Ciudad Jardín en 137 calles y 25 kilómetros; en Bailén Miraflores en 138 calles y 23,8 kilómetros; en Palma Palmilla serán 68 calles y 13,9 kilómetros; en Cruz de Humilladero 195 vías y 48,5 kilómetros; en Carretera de Cádiz 221 calles y 44 kilómetros; en Churriana 250 calles y 77,6 kilómetros; en Campanillas 191 calles y 40,6 kilómetros; en el Puerto de la Torre 248 calles y 69,2 kilómetros; y en Teatinos 72 calles y 21,9 kilómetros.

Del Río ha indicado que en la mayoría de las calles afectadas no será necesario señalizar el cambio a 30 km/h, porque se trata de "velocidades definidas como genéricas", es decir, que en esas vías el conductor debe saber que la velocidad es la que es. Pero sí se señalizarán aquellos casos en los que el Ayuntamiento decida aumentar la velocidad a 40 km/h en vías que deberían ser de 30 km/h o en carreteras de 50 km/h que se bajen a 30, por ejemplo al detectarse numerosos atascos o una intensidad muy alta de circulación, o cualquier otro motivo. O en aquellas calles cuya velocidad es 30 km/h a partir del 11 de mayo, se señalizará en un "determinado punto", pero no será la norma.

Así, el artículo 50 del real decreto establece otras normas: las velocidades genéricas establecidas podrán ser rebajadas previa señalización específica por la autoridad municipal; excepcionalmente, la autoridad municipal podrá aumentar la velocidad en vías de un único carril por sentido hasta una velocidad máxima de 50 km/h, previa señalización específica. Los carriles reservados para la circulación de determinados usuarios o uso exclusivo para transporte público no serán contabilizados en la apicación e la modificación de los límites genéricos de velocidad. Los ayuntamientos pueden adoptar medidas para calmar el tráfico y facilitar la percepción de los nuevos límites establecidos.

Por poner algunos ejemplos, el Paseo de Reding ya está a 30 km/h en gran parte de sus tramos, y seguirá igual, en Juan Sebastián Elcano verá reducida a 30 km/h la velocidad en el carril único por sentido (en el otro tiene dos) y calle Ayala, por otro lado, pasaría también a 30 km/h.