José María Páez es el juez decano de la capital desde hace doce años y, desde hace más de dos, es uno de los vocales a la espera de sumarse al Consejo General del Poder Judicial, cuya renovación debaten ahora con mucha polémica los partidos políticos. En esta entrevista, repasa la situación en la que se encuentra la Justicia en la capital de la Costa del Sol y reflexiona sobre la falta de medios materiales y humanos en el servicio público y sobre el bloqueo en la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

¿Cuál ha sido el impacto del Covid-19 en los juzgados malagueños?

Ha sido un impacto muy importante, hemos pasado un año muy significativo que ha sido determinante, primero porque la Justicia no está al margen de la sociedad, hemos sido afectados como todos, y cuando estás en una mala situación y te ves impactado por un acontecimiento de estas características, pues se sufre un empeoramiento que es evidente. La inactividad durante unos meses, no de todos los juzgados, porque muchos juzgados han seguido trabajando, unos de cara al público, como son los de Instrucción, que jamás cerraron, y muchos otros trabajaron de puertas para adentro. Pero lo cierto es que ha supuesto un impacto muy importante porque ha habido un cambio de paradigma muy importante, ha supuesto una revolución también para los sistemas de trabajo para los que no estábamos preparados. La situación antes era muy mala y ahora es de pedir auxilio.

¿De pedir auxilio por qué?

Porque somos muy pocos, se pueden hacer muchas disquisiciones sobre cuál es el verdadero problema, dónde está la causa por la que estamos así, la causa está muy clara y muy estudiada: somos muy pocos jueces en Málaga para el volumen de trabajo que existe. Sinceramente, ya no podemos más.

¿Cuántos jueces son y cuántos deberían ser?

Ahora se ha publicado la memoria del TSJA, en la que se hace un estudio global de todas las necesidades de Andalucía, en una foto fija, y nosotros discrepamos de esta petición. Yo llevo doce años como decano de Málaga, desde que inicié mi trayectoria en el TSJA, donde formo parte de su Comisión Permanente, he venido diciendo que debemos solicitar las plazas que realmente necesitamos. No las que se adecuen a otros parámetros en el que influyen muchos factores como las circunstancias políticas, de oportunidad, de si los encargados de crear las infraestructuras no tienen esos medios, no podemos reparar en eso, eso es una prioridad que será el partido de gobierno el que determine. Nosotros tenemos que pedir las necesidades reales que tenemos. Y con los instrumentos reales en la mano, pues las necesidades son las que venimos solicitando año tras año. Yo desde hace mucho tiempo vengo barajando una cifra de 24. Es verdad que en algo nos ha hecho caso el TSJA y se han aumentado las peticiones.

¿Hay colapso en algunas jurisdicciones de Málaga?

Absolutamente. Estamos hablando de jurisdicciones en las cuales el archivo vivo o, como se denomina técnicamente, la tasa de congestión está en más de mil asuntos, o en torno a 1.000 asuntos pendientes. Ya digo que todos los juzgados de Málaga se encuentran muy por encima de lo que se exige como trabajo normal. Yo no quiero hablar de agravios comparativos. No quiero que se quiten plazas de ningún sitio, pero por favor que también se creen aquí. El hecho de ser juez en Málaga es un plus negativo. Tú puedes ser juez en muchas partes de España y los jueces tienen un trabajo razonable, el que se necesita para dedicarle el tiempo necesario para resolver los asuntos, no pedimos ni más ni menos, tener la oportunidad de resolver los asuntos de una manera como los ciudadanos se merecen. Aquí estamos en una situación sobresaturada. Esto algún día habrá que revisarlo. Si no es por las decisiones políticas que hay que tomar, pienso que nos siguen considerando una provincia menor, Málaga parece que es la Málaga de los años cincuenta y sesenta, y hablo del partido judicial de Málaga.

Después de la crisis anterior hubo un incremento brutal de los procedimientos económicos. ¿Pasa ya eso ahora?

Naturalmente. En realidad se viene notando sin solución de continuidad porque las empresas van cayendo. Una empresa puede resistir un determinado tiempo. Entonces, los juzgados de lo Mercantil están muy por encima de su capacidad, igual que ocurre en los juzgados de lo Penal, o los de Primera Instancia, que eso es mejor ni hablarlo, parece que a nadie le preocupa. Igual que ocurre en los juzgados de lo Contencioso, todavía no ha llegado ni una de las multas por infringir las normas covid, que acabarán llegando, en Málaga creo que hay 40.000 multas. Los recursos contra las sanciones que se impongan. Es muy probable que suframos una inundación de ese tipo de procedimientos, eso no es exclusivo de Málaga. También nos afecta. Ya digo que es que la situación es muy grave.

¿Qué le parecen las polémicas de partido con la renovación del Consejo General del Poder Judicial? Parece que se ha enquistado la renovación de los órganos.

Soy uno de esos candidatos que llevan más de dos años y medio esperando. Tenemos que mantener siempre la situación de imparcialidad y de respeto por todas las posturas políticas. Al final hablamos puramente de política, pero estoy implicado en este proceso, entiendo que es un proceso muy politizado, y desde luego defiendo la elección de 12 vocales judiciales por los jueces, no de los 20, que ya tenemos un modelo constitucional. El resto se elegirán por el Congreso y el Senado como dice la ley. Pero los doce, hemos llegado a un momento que exige una reflexión no ya de todos los partidos políticos, sino especialmente del que está en el Gobierno. ¿Por qué?, pues porque ya no sólo lo ha dicho Europa, es que ha tenido que venir Europa a decírnoslo y pienso que se han quedado solos. Hay una asociación de jueces que estaba de acuerdo con ellos, ya no. Se han quedado solos. Incluso Jueces para la Democracia ha decidido en su último congreso que la elección de los miembros judiciales del consejo debe ser por votación de los jueces. No sé a qué esperan para cambiar el modelo. El que tenemos es el que está. Y también puedo decirle: ¿por qué no se renueva? Pues porque no hay acuerdo. Me parece que no se ajusta a la realidad que se hable de bloqueo. Lo que no hay es acuerdo. Cuando yo no acepto las condiciones de alguien que me propone un acuerdo quiere decir que no hay acuerdo, no es que yo esté bloqueando absolutamente nada. La responsabilidad es de los dos partidos.