El Área de Sostenibilidad Medioambiental abrirá expediente sancionador a la contrata adjudicataria del lote en el que se engloba la zona de Ciudad Jardín, Conacon, con objeto de esclarecer los motivos por los que los operarios de dicha empresa "no respetaron el protocolo establecido para estas actuaciones de poda en época de nidificación".

Las labores se llevaron a cabo el pasado viernes 30 de abril en la zona del Polideportivo de Ciudad Jardín, en cumplimiento de la planificación de actuaciones que se establece de forma periódica para garantizar el perfecto mantenimiento de las zonas verdes, y por las que se vieron afectados algunos nidos de cotorra argentina.

Del mismo modo, se ha remitido un escrito a los responsables de las otras dos contratas, adjudicatarias de los lotes de mantenimiento del Servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Málaga, FCC y Perica, en el que se les recuerda la existencia de dicho protocolo para los casos en los que las labores de poda puedan afectar a la nidificación de distintas especies de aves en la ciudad de Málaga.

En dicho protocolo, según ha informado el Ayuntamiento en un comunicado, "se establece de forma clara que cuando las labores de poda en época de nidificación y cría afecten o se prevea puedan afectar a nidos de diferentes especies de aves, los técnicos de las empresas contratistas, deben siempre coordinarse con los técnicos de la empresa adjudicataria del Servicio de Control de Aves, AddaOps, o los técnicos del servicio de Vigilancia Sanitario Ambiental, siendo estos los responsables de determinar cómo proceder en dichas operaciones de poda, con el objetivo de la protección y salvaguardia de los nidos y sus ocupantes".

El Ayuntamiento de Málaga, han recordado, no está desarrollando actualmente ninguna actuación o programa específico de control de la cotorra argentina, como especie exótica invasora, "a la espera que se retomen los trabajos de la mesa de trabajo organizada por la Diputación provincial de Málaga, con la participación de los ayuntamientos afectados, que se vieron interrumpidos por la irrupción de la pandemia por COVID-19".

No obstante, si se llevan a cabo, en cambio, operaciones puntuales controladas de retirada de nidos de esta especie, cuando su tamaño y peso, que pueden superar los 100 kilos, se constate por los técnicos especializados, puedan suponer un peligro para vecinos o viandantes.