La Asociación de Vecinos de Lagunillas afronta la segunda semana sin poder repartir fruta ni verdura a las cerca de dos mil familias que atiende. La situación será abordada hoy en una reunión con la delegada de Gobierno de la Junta, Patricia Navarro.

Como informó La Opinión, la situación la ha provocado la exclusión de este colectivo como asociado del Banco de Alimentos de Bancosol. El pasado 22 de abril, los vecinos recibían una resolución de la Dirección General de Ayudas Directas y de Mercados, de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía, por la que resolvía excluir a la asociación de Bancosol, si bien en los fundamentos de derecho no precisaban los artículos de disposiciones autonómicas y de la UE que motivaron la exclusión.

Fuentes de la Junta subrayaron entonces a este diario que la decisión se tomó en exclusiva teniendo como base un informe de la propia Bancosol.

El presidente de esta entidad, Diego Vázquez, explicó a este diario que Bancosol es «garante» ante la Junta de Andalucía del funcionamiento correcto de los fondos FAGA de fruta y verdura, y por este motivo recordó que «las asociaciones dadas de alta tienen que presentar toda la documentación», algo que Lagunillas no hizo después de que «se le ha estado reclamando reiteradamente», informó. «Si esta o cualquier otra asociación cumple los requisitos, por nuestra parte no hay ningún problema», añadió.

El responsable de la Asociación de Vecinos de Lagunillas, Curro López, explicó que la falta de documentación se debió a que, durante los meses de confinamiento el año pasado, «éramos una de las cinco asociaciones en Málaga para repartir comida, no había más abiertas y no cogimos las firmas por miedo al contagio, sólo el nombre y el DNI porque no sabíamos lo que era el virus».

Ayer, Curro López volvió a hablar con La Opinión y explicó que lo único que le gustaría sacar de la reunión con la Junta «es que me den la fruta y verdura para dos mil familias, porque en una pandemia lo que la gente necesita es comida».

Curro López intervino en el pasado pleno municipal para exponer la situación y recordó que las familias a las que atiende son las que les envían los servicios sociales del Ayuntamiento.

«Alguna solución»

«Al alcalde le dije que alguna solución hay que darle, aunque nos hayamos equivocado, porque ahora hay dos mil familias que no tienen un tomate en el plato y estamos en mitad de una pandemia. Nosotros no somos profesionales, somos pensionistas al servicio de Málaga, en colaboración directa con los Servicios Sociales del Ayuntamiento, que deciden si se les da la prestación, ¿qué más transparencia quieren?», se preguntó. A su juicio, para evitar problemas burocráticos, «todas las asociaciones deberían estar coordinadas por los Servicios Sociales del Ayuntamiento, para que se repartan bien los alimentos».

Ayer, fuentes de la Junta de Andalucía señalaron a este diario que cualquier solución pasa o bien por recurrir la decisión o bien por subsanar los problemas burocráticos y justificarlos, de lo que Bancosol tendría que informar.