Tienen entre 2 y 75 años, la bici es una parte importante de su vida y los más adultos recalcan que su reivindicación no tiene sesgo político alguno.

Son un grupo de vecinos y familias del Centro y Málaga Este que reivindican más seguridad para los ciclistas, mientras llegan los carriles bici para esta parte de la ciudad, porque consideran que en el recién implantado carril 30 se juegan la vida.

«Lo que queremos, mientras llega esa fantástico plan de la bici, es que nuestros niños no se mueran en la carretera», destaca Irene Denis, que señala que han pedido sendas reuniones con los concejales de Movilidad, el Centro y Málaga Este.

Como explica, «somos padres de familia que llevamos años educando a nuestros hijos para que usen la bici y ahora no pueden».

La propuesta de este colectivo es que, «hasta que haya un carril decente en la ciudad, los menores puedan ir por las aceras acompañados de sus padres, y también los mayores de 65 años, porque no tienen los reflejos para ir en un carril 30».

Irene Denis considera una incongruencia que en Málaga, a los menores sí se les permita ir por el paseo marítimo, «pero los padres deben ir por el carril 30 vigilando al niño».

Esta ciclista y madre de familia ha contactado con las áreas de Movilidad de ayuntamientos como Barcelona, Pamplona o Zaragoza, y constatado que en estas ciudades se permite ir por la acera a menores entre 12 y 14 años acompañados de adultos.

Otra reivindicación de estos vecinos es el concepto de ‘la última milla’: permitir a los residentes de ciertas zonas el ir por la acera para no entorpecer el tráfico. «Imagínate si vives en el Limonar Alto o en el Cerrado de Calderón», pone de ejemplo.

También afectan estos cambios a alguien como Juan Durán, que acaba de cumplir 9 años, monta en bici desde los 3 y ha dejado de usarla. Por eso, la norma actual le parece mal: «Los carriles para bici que tienen tráfico son peligrosos», sentencia.

Su madre, Angelines de Lorenzo-Cáceres, recuerda: «El primer día que probé el carril 30 con mis niños, a los pocos metros nos encontramos con una ambulancia de frente». «Tras ocho años de educación vial, con lo que cuesta, no se puede hacer una norma como esta. Lo único que queremos es la seguridad para las familias», remarca.

Angelines de Lorenzo-Cáceres aprovechó para proponer una excepción a la norma: «Para salir de casa de manera segura usando las aceras hasta los carriles bici, acreditando la residencia como eximente».

Respuesta del Ayuntamiento

El concejal de Movilidad, José del Río, declaró que, aunque el Consistorio, tras consultar con la DGT, «no puede hace excepciones» a la norma, como adelantó ayer este diario informó de que «antes del fin de semana, voy a segregar un carril bici por el paseo marítimo mientras se hace la obra (del carril bici) Antonio Martín-Baños del Carmen». «Es una acto de buena voluntad para adelantarnos a la obra», subrayó.

También ha comunicado a las familias que se pintará esta semana o la próxima el carril bici temporal de la Alameda Norte, al tiempo que se autoriza a los residentes del Centro un circuito para llegar a sus viviendas. La tercera medida será señalizar el carril bici de la avenida de Cervantes.