Los Investigadores del Grupo de Ingeniería de Sistemas Integrados de la Escuela de Telecomunicación de la Universidad de Málaga han diseñado un robot, en el marco del proyecto ROSI, que hará más sencilla la labor de los profesionales en residencias y hospitales. Su objetivo inicial no tenía en cuenta la pandemia por coronavirus, pero permitirá que los contagiados se sientan más cerca de sus seres queridos.

Juan Pedro Bandera, profesor de la Escuela de Telecomunicación apunta que han conseguido que aquellas personas que están aisladas en una habitación puedan hacer una videollamada con familiares y amigos sin ningún tipo de riesgo”, además, el mayor beneficio es que estas personas no tienen porqué saber usar las tecnologías.

El procedimiento consiste en que un allegado tiene que reservar una hora de llamada usando un sencillo interfaz web y el robot se pone en marcha de forma autónoma. Acto seguido se dirige al mostrador donde solicita que lo desinfecte.  Se desplazaría a la habitación de la persona haría la videollamada a la hora que el familiar la reservó. Una vez que la videollamada ha finalizado, el robot vuelve por sí solo al mostrador para ser desinfectado y, de nuevo, a su lugar de reposo.

El robot tiene una altura de poco más de un metro y cuerpo cilíndrico o en forma de pedestal, tiene capacidades expresivas simples y puede moverse en entornos cotidianos de forma independiente. También tendría la función de anunciar eventos en las salas comunes de las residencias u ofrecer hacer fotos a los ancianos.

Por el momento, la pandemia no ha hecho posible la llegada de los robots a residencias y hospitales, aunque sí se han realizado estudios pilotos con éxito. Aunque acaba de iniciar el proyecto de transferencia europeo ‘DIH-HERO’, centrado en el uso de estos robots sociales de asistencia para realizar videollamadas. En los próximos meses, sí habrá un despliegue de robots en estos espacios.

El grupo de investigación también ha realizado un experimento sobre el consumo de energía en un robot real que se desplaza siguiendo trayectorias con diferente nivel de suavizado, ya que la suavidad del trazado es uno de los parámetros más comunes con los que puede describirse el desplazamiento de un robot. También han preguntado a diferentes participantes sus opiniones e impresiones al respecto.

Plano del trazado del robot La Opinión

Los resultados de los experimentos evidencian que, en general, las trayectorias más suaves reducen el consumo de energía y mejoran la aceptabilidad social. No obstante, también muestran que resulta necesario considerar otros factores, como una distancia social adecuada con respecto a las personas. El robot tendrá que mantener una distancia mayor, evitar de forma más estricta los giros y cambios de velocidad bruscos y las trayectorias erráticas.

Además, participan en este proyecto el departamento de Lenguajes y Ciencias de la Computación de la UMA y la Universidad Carlos III de Madrid, entre otras instituciones .Los ingenieros de la UMA realizarán esta tarde una demostración del proyecto en la E.T.S.I de Telecomunicación. Para poder asistir de forma virtual al evento se ha de contactar con el correo electrónico jpbandera@uma.es.