Miles de ciclistas han vuelto a salir a la calle este domingo en Málaga capital para pedir una movilidad sostenible y segura con carriles bici segregados. La inseguridad de los carriles 30 y las recientes restricciones a la bicicleta de la nueva normativa de Movilidad municipal han provocado un contundente respaldo a esta segunda manifestación, convocada por el colectivo Ruedas Redondas, que este domingo ha partido desde la explanada del puerto de Málaga a las 11.00 horas.

Según la organización, la Bicifestación ha reunido entre 4.000 y 5.000 personas. Por su parte, según Subdelegación, la manifestación, que ha transcurrido sin que se hayan producido accidentes, ha tenido una afluencia de unas 2.000 personas.

Desde Ruedas Redondas han valorado el apoyo a la 'bicifestación' y han incidido en que "continuamos teniendo el apoyo de la ciudadanía ciclista, así como de quienes no lo son pero estiman que la seguridad de sus padres, hijos o nietos está por encima de todo". "Esta ciudad necesita un cambio cultural de la movilidad".

El pasado febrero tuvo lugar la primera 'bicifestación', con la asistencia de unas 4.000 personas, en la que, al igual que ahora, pedían soluciones a la movilidad en bicicleta en la capital malagueña.

La 'Bicifestación', a su llegada al Ayuntamiento de Málaga

En la protesta, en la que se ha recordado que en la ciudad "solo el cuarto por ciento del espacio público es ciclable", también han participado tanto ediles del PSOE como de Adelante Málaga, que han vuelto a pedir "una red de carriles bici segura, segregada y conectada en la ciudad" y han instado al equipo de gobierno a que apueste por la movilidad sostenible.

Así, los socialistas han insistido en que el Ayuntamiento "debe garantizar a corto plazo vías ciclables segregadas del tráfico pesado en espera de la ampliación de la red de carriles bici", porque "solo el cuatro por ciento de las vías son seguras para los usuarios de Vehículos de Movilidad Personal con la nueva ordenanza municipal" y "aquí no caben improvisaciones".

El concejal socialista Jorge Quero ha pedido al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, "que abandone las improvisaciones en materia de movilidad y garantice la seguridad de los ciclistas y de familias que se mueven en bici con soluciones a corto plazo y sin improvisaciones", en espera de la puesta en marcha de la ampliación de carriles bici "que en nuestra ciudad es completamente insuficiente".

Según el socialista, "no es serio que en una ciudad como Málaga se den tantos bandazos como ha dado el PP, primero con la expulsión de las aceras a los niños, a los que se obligan a pedalear entre coches y camiones con la nueva ordenanza de movilidad".

"Después, --ha proseguido-- con la segregación de un carril los fines de semana entre Antonio Martín y Baños del Carmen, una improvisación fallida que ha demostrado que este equipo de gobierno no tiene ni idea sobre movilidad"

Ahora, ha dicho, "con un carril pintado sobre la acera del Paseo Marítimo de Picasso, que es a todas luces insuficiente. Esto último lo que hace es enfrentar a ciclistas y peatones, porque se le quita espacio a éstos últimos. Se está desplazando el problema porque ni el alcalde ni el concejal de Movilidad son capaces de implantar políticas reales y valientes", ha criticado.

Quero, que ha asistido la movilización, ha lamentado que "mientras tanto, centenares de familias ya se han resignado a devolver la bicicleta al trastero, que sacaron durante la pandemia tras descubrir que es un medio de transporte ideal para realizar desplazamientos diarios, ayudando a frenar la contaminación y hacer más saludable su vida con el pedaleo".

Sin embargo, "el PP ha tomado la vía fácil, la conversión en carril 30 el derecho de la calzada, el que sufre mayor desgaste. Así, además de mezclar bicicletas con tráfico pesado, obliga a los ciclistas a esquivar baches, grietas y otros peligros por el deterioro", defiende Jorge Quero.

Para el socialista, "ni el alcalde ni el concejal de Movilidad han demostrado estar a la altura para solucionar este conflicto, que han creado ellos mismos".

Gregorio Marrero

Por su parte, el presidente de Ruedas Redondas, José Luis Martín, ha solicitado "una ordenanza seria y rigurosa que permita conciliar la seguridad con la reducción de emisiones contaminantes", porque "hay decenas de miles de malagueños que usan la bici u otros vehículos de movilidad para hacer su vida diaria, como ir al trabajo, hacer la compra o llevar al colegio a sus hijos" y estos "parecen que no cuentan para nuestro Ayuntamiento, porque cada día son menos las personas que circulan en bici de manera segura por Málaga, luego necesitamos una red de carriles bici segregada".

"Esto es una petición histórica, pero es que ahora se ha convertido en algo urgente", ha reclamado, al tiempo que ha criticado que "la nueva ordenanza de movilidad ha hecho un gran daño, porque la expulsión de los vehículos de movilidad personal de las aceras no ha venido acompañada de alternativas, no había un plan B, que es la creación de vías segregadas del tráfico pesado".

Por eso, José Luis Martín teme que "con la falta de seguridad para los desplazamientos de los ciclistas conduzca a que haya cada vez menos bicicletas en nuestras calles, porque hay personas vulnerables que están dejando de montar porque tienen miedo a ser atropelladas, porque nunca han coincidido con el tráfico pesado y se ven completamente indefensos".

Por su parte, desde la confluencia de IU y Podemos también han vuelto a exigir "al alcalde una red de carriles bici segura, segregada y conectada en la ciudad" y han pedido al gobierno municipal una "apuesta decidida por la movilidad sostenible en la ciudad".