Desde el martes, la velocidad en 724 kilómetros de calles malagueñas está limitada a 30 km/h. Un total de 3.603 vías de uno y dos carriles han visto reducida su velocidad tras la modificación del artículo 50 del Reglamento General de Circulación en lo referente a límites de velocidad en las zonas urbanas

En el día de ayer entraba en vigor la reducción de la velocidad en ciudades a un máximo de 30 km/h en vías con un único carril por sentido de circulación. La modificación, aprobada por la Dirección General de Tráfico (DGT), afecta al 73% de las calles de la capital y limita, también, a 20 km/h la velocidad en las calles de plataforma única de calzada y acera. En las de dos o más carriles por sentido de circulación el límite se mantendrá en 50 km/h.

Paula | Motorista: « Ir a 30 km/h por la calle no es realista. Va a incentivar que haya más accidentes» L. O.

En la primera jornada con esta nueva limitación imperaron el desconcierto y las dudas. «He escuchado la noticia esta mañana pero todavía no tengo claro qué calles son las que han sufrido esta reducción», señala Melanie. Para esta malagueña, el tipo de vía es determinante para labrarse una opinión respecto a esta ordenanza: «Depende de si son calles muy transitadas, de la circulación... en calles en las que está constantemente pasando mucha gente sí vería bien la velocidad a 30 km/h». Gabriel, por su parte, critica que no se haya anunciado esta medida lo suficiente: «Me ha extrañado que de un día para otro no haya habido información previa ni ninguna publicación o anuncio. La ignorancia no exime de la ley pero mucha gente va a eludir esta medida», indica este ciudadano.

Gabriel | Conductor: « Me parece una medida acertada pero hay que educar tanto a conductores como a peatones» L. O.

En este sentido, el concejal de Movilidad, José del Río, asegura que la Policía Local estuvo durante todo el día de ayer realizando controles informativos para trasladar a los conductores la entrada en vigor de esta reducción de velocidad. Además, el concejal señala que el Ayuntamiento de la ciudad tratará por todos los medios de que se cumpla con esta ley estatal, para lo que la DGT ya está realizando campañas informativas.

Germán | Condcutor: « Me parece un poco excesivo, hay calles en las que se va a congestionar muchísimo el tráfico» L. O.

La noticia de una nueva reducción en la velocidad de las vías de la capital ha sentado como un jarro de agua fría a una gran mayoría de conductores. Para muchos de ellos, reducir la velocidad a 30 km/h es una medida «excesiva» que acabará acarreando más inconvenientes que ventajas, defienden. «Hay que ir a una velocidad razonable conforme a la vía, ni a 80 km/h pero tampoco a 30 km/h. Yo veía bien unos 40 km/h o 50 km/h», señala Pedro, taxista desde hace más de 18 años.

Beatriz | Peatón: « Quién quiera saltarse la norma se la va a saltar, cuando había que ir a 50 km/h la gente iba a 70 km/h» L. O.

Los conductores malagueños advierten del aumento de atascos derivados de esta limitación. «Si se cumple a rajatabla, Málaga se va a colapsar en los horarios que antes no había atascos, en las horas puntas ya ni hablar», manifiesta Álvaro. Para este pescadero y transportista, la consecuencias de un aumento de colapsos de tráfico afectará directamente al desarrollo de su jornada laboral: «Comerme un atasco supone retrasarme perfectamente una hora». Los de los repartidores y transportistas son algunos de los sectores a los que este límite en la velocidad podría afectar más directamente. Adrián es repartidor en una conocida empresa de mensajería y asegura que su trabajo se ralentizará muchísimo: «O te la juegas y que te multen o vas más lento en el trabajo. Si tenemos que ir a 30 km/h los que repartimos nos vamos a tirar todo el día repartiendo».

José Ramón | Conductor: « En lo que es el casco antiguo y las zonas más céntricas sí veo bien la limitación a 30 km/h» L. O.

Esto mismo denuncia Antonio, trabajador en una empresa de demoliciones. Este malagueño confiesa no estar de acuerdo con estas restricciones: «He tardado una hora en llegar por la caravana que se forma por la zona de la comisaría de Manuel Azaña, a 30 km/h hubiera tardado una hora y media. Ese retraso, con los horarios que tenemos, nos afecta y ralentiza el trabajo muchísimo».

El del taxi es otro de los sectores a los que más podría llegar a afectar la limitación. Los taxistas defienden que, si bien la carrera será más larga al reducirse la velocidad, el número de clientes diarios se verá claramente disminuido. «El taxímetro no es que vaya a marcar mucho más y el número de clientes sí va a ser menor», alerta Joaquín. Además, añade, «cuando vayas por una calle en la que antes se podía circular a 50 km/h y vayas a 30 km/h el cliente se va a pensar incluso que lo estás engañando». Asimismo, Francisco denuncia que el tráfico hará que todo fluya más lento, lo que repercutirá directamente en su día a día laboral.

Menos atropellos

La DGT impulsó esta modificación con el fin de reducir hasta un 80% el riesgo de atropellos. Ante ello, la disparidad de opiniones es la tónica predominante. «Entiendo que en un choque, a 30 km/h se pueden salvar vidas», explica Alberto. Sin embargo, para este repartidor el límite establecido es «demasiado, además a veces es hasta complicado llevar el coche a 30 km/h». Del mismo modo, Esperanza, que es motorista, entiende que «el atropello de peatones o el choque entre vehículos no es lo mismo a 30 km/h que a 50 km/h».

«A mí me parece fenomenal», señala Emilia. «Pues a mí no me parece bien, al revés, yo que trabajo repartiendo, a 30 km/h no llego a los sitios», le rebate Vicente, su marido. Emi y Vicente son el vivo reflejo de la sociedad y las discrepancias que está generando esta nueva medida.

Para los peatones, la limitación de la velocidad, sobre todo en las zonas céntricas y residenciales, sí está siendo bien acogida. «Me parece genial, sobre todo en los barrios o en las calles estrechas en las que hay gente transitando constantemente, niños, personas mayores...», relata Diego. Para este malagueño, hay vías en las que «no puedes ir a 80 km/h pero ya es que ni a 50 km/h, no se puede ir lanzado por ahí, a 30 km/h me parece genial».

Por otro lado, hay quien opina que reducir hasta tal punto la velocidad conseguirá el efecto contrario, un aumento de accidentes. «Ir a 30 km/h por la carretera no es realista, va a incentivar que haya más accidentes», explica Paula. Para la joven, esta medida provocará que se produzcan adelantamientos que incrementarán el riesgo de colisiones. Del mismo modo opina Diego, que es motorista y alerta de los posibles accidentes que se podrían producir con los radares que limitarán la velocidad a 30 km/h: «Va a haber más adelantamientos, además cuando pongan un radar a esa velocidad van a dar el frenazo y va a haber muchos más choques en cadena».

Radares de velocidad

En la ciudad ya existen varios radares de velocidad. El edil de Movilidad indica, además, que la Policía Local colocará más dispositivos en los lugares donde le parezca más oportuno, con el fin de hacer respetar las normas. «Por el momento, las sanciones en Málaga no son inmediatas. Se trata de que los conductores sepan que el límite está en 30 km/h en la mayor parte de las calles», resalta Del Río. En cualquier caso, y una vez más, será la responsabilidad ciudadana la que determine la efectividad de esta nueva medida, insisten algunos ciudadanos. «El que se quiera saltar esta norma se la va a saltar, tanto los conductores que seguirán yendo a 50 km/h como los peatones que cruzan por donde no tienen que cruzar», defiende Paula, que aún no se ha sacado el carnet de conducir. En esta misma línea, Gabriel defiende que «hay que educar y concienciar tanto a conductores como a peatones».

Por su parte, José del Río ha informado de que el Ayuntamiento estudiará detenidamente la velocidad de determinadas vías de un carril por sentido que estén ahora a 30 km/h. Con el fin de evitar retenciones y atascos, el Consistorio analizará aquella vías en las que haya más intensidad de circulación, con el fin de analizar si, excepcionalmente, se amplía a 40 km/h o 50 km/h la velocidad en esas calles.