La nueva ordenanza de Movilidad, dijo en su día el edil del área, José del Río, tenía como principal fin sacar a las bicicletas y a los patinetes de las aceras. Así, se obligaba a los ciclistas a ir por los carriles 30, es decir, por la calzada, compartiendo espacio con coches y motos, o por los carriles bici. Ruedas Redondas pidió la suspensión cautelar de la norma municipal, sobre todo al entender que se pone a los ciclistas más vulnerables en una situación de peligro al obligarlos a compartir los 70 kilómetros de carriles ciclables con coches muy pesados. Finalmente, y sin entrar al fondo del asunto, el TSJA ha suspendido hoy cautelarmente dos artículos de la ordenaza, el 23 y el 24, los que prohíben a los ciclistas ir por aceras o zonas peatonales.

El artículo 23 dice, en su punto dos, "que las bicicletas no pueden circular por las aceras, paseos o cualquier otro espacio peatonal", y dice que irán, preferentemente, por carriles bici o itinerarios señalizados para su uso cuando existan. El 24 alude a las condiciones de circulación.

El presidente de Ruedas Redondas, José Luis Martín, se ha mostrado satisfecho con la suspensión cautelar, "lamentamos el tiempo perdido, llevamos diciéndolo desde octubre, que era el momento de sentarnos y buscar una solución intermedia, llegando a un punto de entendimiento, queremos proteger a los ciclistas y a los peatones".

Dice que el colectivo no quiere ir por las aceras, ya que la normativa les permite usarlas en zonas de más de cinco metros de anchura uando no hay otra alternativa, "no queremos restar ni un centímetro al peatón". Ruedas Redondas lo que quiere, básicamente, es que mientras se completa la red de carriles bici por la que puedan circular sin compartir espacio con coches, camiones y motos, se les den soluciones intermedias para que la gente no cuelgue la bici, y ello pasaría por lo que marcaba la anterior ordenanza, que cuando no hay más opciones, podían compartir espacios peatonales de más de tres metros de anchura. Ya han hecho dos 'bicifestaciones' multitudinarios para pedir una red de carriles segregados. El Consistorio dice que va a hacer varios carriles bici este año y el que viene, y ha repintado uno en la acera del Paseo Marítimo Pablo Ruiz Picasso y en la Alameda, pero los ciclistas han entendido que muchos de los carriles ciclables podrían segregarse del tráfico, contando con un carril por sentido, para su uso, algo rechazado por el Consistorio por motivos técnicos. Se trata de convivir en determinados espacios, peatones y ciclistas, mientras se hacen los carriles bici necesarios. Lo que preocupa a Ruedas Redondas es el ahora.

Ruedas ha hecho una propuesta de 22 espacios que se podían convertir rápidamente en soluciones alternativas provisionales, pero la rechazó el Consistorio.

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Bicifestación: Miles de ciclistas se manifiestan en Málaga por una movilidad sostenible Gregorio Marrero

El Ayuntamiento va a interponer un recurso de reposición contra el auto.

En este sentido, el concejal de Movilidad, José del Río, recuerda que “el Ayuntamiento de Málaga a través de esta Ordenanza traspone la normativa estatal (Reglamento de Circulación y Ley de Tráfico) que considera a las bicicletas vehículos y que como tal no pueden circular por las aceras”. Además, expone que “una norma estatal es de obligado cumplimiento para todos los municipios españoles”.

Además ha afirmado que, el auto del TSJA ha sido analizado por los servicios jurídicos del Área de Movilidad y por la Asesoría Jurídica del Ayuntamiento considerando recurrir la suspensión cautelar de dichos artículos de la Ordenanza por el hecho de que “éste se basa en los derechos subjetivos de los usuarios de las bicicletas frente a los vehículos de motor, no considerando en ningún lugar los derechos de los peatones”.

En los mismos términos se pronuncia la Dirección General de Tráfico (DGT) en un escrito remitido al Consistorio a raíz de una petición de informe en el que el Ayuntamiento preguntaba “¿Es posible que en España las bicicletas puedan circular por las aceras?

Ante esta pregunta, la DGT remitió en el día de ayer al Área de Movilidad su respuesta en la que aclara que las bicicletas, de conformidad con el Real Decreto Legislativo 6/2015, de 30 de octubre, como “una tipología de vehículo, en el sentido más estricto del término, pues no hace distinción el texto legal a si éste ha de tener o no motor para ser considerado vehículo”. En este sentido, el escrito prosigue explicando que el mismo Real Decreto denomina a los ciclos como “vehículo provisto de, al menos, dos ruedas y propulsado exclusiva o principalmente por la energía muscular de la persona o personas que están sobre el vehículo, en particular por medio de pedales”.

Además, la DGT también expone en su escrito que en “consecuencia de lo anterior le deben ser de aplicación a las bicicletas las normas previstas para la circulación de vehículos” por lo que entiende “plena aplicación a las mismas, el desarrollo normativo de las previsiones legalmente establecidas, particularmente, el apartado 5 del artículo 121 del Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación, que establece taxativamente la prohibición de que cualquier clase de vehículo pueda circular por las aceras y demás zonas peatonales, bajo la clara premisa de la protección a los usuarios más vulnerables de la vía, es decir, los peatones”.

Igualmente, la DGT también hace referencia a los apartados 55 y 56 del Anexo I de la Ley de Tráfico, relativos a las categorías de acera y zona peatonal y esgrime que estos artículos “no dejan lugar a ninguna duda sobre el destino exclusivo de esos espacios para los peatones. Y a partir de este punto, huelga cualquier discusión sobre la eventual utilización compartida de un mismo espacio por peatones y ciclistas, pues se trata de algo legalmente no permitido”.

Así, la DGT considera tras los argumentos expuestos que la normativa actual “en ningún caso posibilita la autorización de la circulación de los vehículos por espacios de tránsito exclusivamente reservados por la ley a los peatones”.

El concejal ha concluido asegurando que “el Ayuntamiento de Málaga respeta y acata el auto judicial, si bien lo recurrirá al existir una normativa de carácter superior en vigor, de ámbito estatal que atañe a éste y a todos los ayuntamientos de España”. Del Río ha explicado, por tanto, que mientras el juzgado analiza el fondo de la cuestión planteada el Ayuntamiento de Málaga aplicará el Reglamento de Circulación y continuará su labor de vigilancia y control que dicho reglamento le atribuye”.