La asociación de empresarios de comercio y servicios Málaga Comercio lamentó ayer la solicitud cursada por el Ayuntamiento de la capital a la Junta de Andalucía para solicitar una nueva normativa de Zona de Gran Afluencia Turística, que supondrá la ampliación en la ciudad del número de domingos y festivos en los que podrá abrir el sector. Esta petición, que ya ha sido recibida por el Gobierno andaluz, representa, a juicio de Málaga Comercio, un «menoscabo» al pequeño y mediano comercio en favor de las grandes superficies en un momento especialmente delicado por el impacto de la pandemia. «Expusimos que lo lógico es que se mantuviera la actual ZGAT hasta el 2022 y, en ese periodo, hacer, con la colaboración de la Cámara de Comercio, un estudio por la universidad, a través de la facultad de comercio, del impacto de la nueva ZGAT , y la elaboración de un plan estratégico con medidas de apoyo al comercio», alega.

El colectivo afirma que el Ayuntamiento y la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM) han hecho un acuerdo a sus espaldas y «a pesar de los informes desfavorables de otras organizaciones empresariales». «Lo que no entendemos es cómo instituciones y patronal que dicen apoyar al comercio actúan así, ni con qué objetivo, pues es manifiestamente claro que los momentos actuales, en los que la bajada en ventas supone más de un 33%, según informe de la propia junta de Andalucía, no son los idóneos para esta medida», apuntaron. También afirman no comprender que la CEM apoye el cambio cuando la Cámara de Comercio (otro organismo empresarial) se ha mantenido neutral.

La aprobación de la nueva ZGAT implicará la apertura comercial durante toda la Semana Santa y en l periodo estival, desde el 1 de junio al 30 de septiembre, unido a los festivos que ya se autorizan todos los años.

Fuentes de la CEM, por su parte, afirmaron a este periódico que Málaga Comercio sí estuvo presentes en las reuniones con el Ayuntamiento y apuntaron que la nueva ZGAT «no representa un ataque al pequeño comercio» sino la adecuación a una nueva realidad.

«El acuerdo mira por todo el comercio y equipara a la capital con las condiciones que ya tienen otros municipios de la Costa del Sol. Málaga es una ciudad turística, y el turista compra. No podemos quedarnos atrás», comentaron.