Málaga está disfrutando de su primer fin de semana completo sin toque de queda y esa circunstancia ya se dejó notar el viernes y este sábado en la actividad en la calle. La provincia, que ya puede recibir a visitantes de otras comunidades autónomas desde el pasado domingo, registró además temperaturas más propias del verano, con máximas que superaron lo 32 grados en localidades del interior como Álora.

En la capital, con máximas de más de 25 grados, el buen clima animó a los bañistas, que llenaron las playas y los chiringuitos para disfrutar de una jornada que también dejó más afluencia en bares, restaurantes y comercios. Terrazas llenas y calles con mucha más actividad, en una estampa que ambos sectores confían en que se vuelva a repetir más a partir de ahora. De hecho, ante la previsión de una mayor actividad el propio Ayuntamiento de Málaga activó desde el viernes un plan del área de Seguridad para todo el fin de semana para el control de los paseos marítimos y la actividad en la hostelería y el ocio nocturno para que se cumplan las medidas anti Covid. La mayor actividad y la posibilidad de la llegada de turistas de otras comunidades autónomas ha hecho que Renfe también refuerce las plazas de AVE y también había más vuelos previstos en el aeropuerto de Málaga

En cuanto a previsiones de futuro, el consejero de Turismo, Juan Marín, se mostró confiado en que el sector se va a «recuperar rápidamente». En declaraciones a Efe, aseguró que Andalucía ha «hecho los deberes» durante la pandemia en materia de turismo para estar «preparada» para afrontar la nueva etapa que se abre.