El futuro uso de la parcela del edificio de los cines Astoria y Victoria sigue moviéndose en el terreno de la posibilidad, sin que nadie sepa, a ciencia cierta, si la plaza va a quedar diáfana y se van a dignificar los restos arqueológicos hallados o, por otro lado, se va a cerrar este enclave con un inmueble. Ya saben que el alcalde, Francisco de la Torre, abogó la semana pasada por un edificio público de uso cultural, descartado ya el inmueble traslúcido cuyo sótano chocaba con posibles restos fenicios y romanos entre los seis y los diez metros de profundidad. El regidor ha insistido en que ahora lo más factible es una infraestructura impulsada por la iniciativa pública y espera o, mejor dicho, desea que en 2022 pueda haber proyecto y partida presupuestaria para ello.

No es que descarte que haya un edificio de titularidad privada, “no totalmente, pero creo que tal como tenemos ahora mismo el tema, es más fácil plantear algo que no se dilate en el tiempo en el plano de la acción de la iniciativa pública, sin perjuicio de que pueda tener alguna zona de beneficio, o de qué manera se puede hacer, por concurso, o alguna utilización privada, que pudiera complementar, bajar gastos de mantenimiento”.

Hay varias opciones para la parcela que quiere hablar antes con el equipo de gobierno, sobre todo con las áreas de Hacienda, Cultura y el Distrito Centro, así como escuchar también las voces de diferentes iniciativas. Sobre si ello estaría en 2022, ha dicho: “Tenemos que hacer esa reflexión, estamos en un momento que… lo veremos a la hora de hacer el presupuesto del 22, tenemos interrogantes sobre cómo vamos a estar, igual que hemos pasado en el 21, bajadas que tuvimos y hay que salir del bache económico general, y también del bache económico de nuestros ingresos, que van bajando. Tenemos que movernos con la necesaria ambición y prudencia”. “Trataremos de tenerlo”, ha añadido, en clara alusión al proyecto del Astoria y en el año 22.

Sobre un posible concurso, ha indicado: “Hemos hablado de la posibilidad de un concurso, que pudiera ser, es complejo, se puede hacer proyecto y obra, donde la parte de proyecto tenga su componente arquitectónico, se puede hacer, pero ese tema no es muy habitual y hay que elaborarlo bien, no queremos que porque sea complejo se pueda dilatar también, temas que puedan suponer mañana un recurso o cuestiones que lo paralicen o lo hagan más lento, queremos seguir con solidez y agilidad”.

Y puso más condiciones: que el edificio que se haga “aporte más a la plaza, a la calle Victoria también y que todo el mundo se sienta orgulloso de lo que allí se haga, desde el punto de vista arquitectónico, y del contenido que tenga, ese es el ideal”.

Dice que va a tener en cuenta las propuestas que han salido en prensa recientemente, las encuestas efectuadas sobre posibles contenidos y las venidas de la propia estructura municipal. Y ha insistido en que lo ideal sería un edificio de iniciativa pública y contenido cultural. Se recurrió a la iniciativa privada precisamente por la anterior crisis y la carencia de recursos públicos para dar una alternativa a la plaza.