Por fortuna, la historiografía malagueña lleva largo tiempo enriqueciéndose con libros cruciales que nos permiten conocer mejor nuestro pasado. Es el caso de ‘Málaga en 1487: el legado musulmán’, publicado hace unos años por la Diputación de Málaga, parte de la tesis doctoral de 2009 de la historiadora María Victoria García Ruiz.

Enlaza este brillante libro con otros grandes estudios como son la ‘Málaga, ciudad de Al-Ándalus’ de María Isabel Calero Secall y Virgilio Martínez Enamorado y la ‘Málaga, de musulmana a cristiana’ de José María Ruiz Povedano, pues aunque en pequeños aspectos haya discrepancias entre ellos -algo normal- los tres se complementan.

La novedad que nos presenta la historiadora es que toma como base los Repartimientos de Málaga para reconstruir palmo a palmo la Málaga recién tomada por los Reyes Católicos, con el nombre de sus calles, plazas, la ubicación de sus tiendas, alhóndigas, pozos, norias, mezquitas y viviendas.

Se trata de un trabajo ingente y precioso que en la edición que hizo el Cedma venía acompañado de dos planos de elaboración propia de la autora.

El estudio a fondo del trazado de esa Málaga de cerca de 15.000 habitantes que vivía arracimada en su mayor parte entre los muros de la ciudad, le ha permitido a la historiadora formular, de paso, una hipótesis muy sugerente sobre los siglos anteriores al dominio musulmán.

Porque los Repartimientos dan fe de varias torres dentro de la medina musulmana que no enlazaban muralla alguna en ese momento: En concreto, 19 torres. ¿Capricho de los propietarios de esas viviendas?, no lo parece.

De hecho, la experta enlaza de norte a sur las torres que en ese lejano año 1487 se encontraban en las actuales calles Tomás de Cózar, Granada, Moratín, Denis Belgrano y Cañón para lanzar la conjetura de que estas construcciones formaran parte del circuito de murallas de la Malaca romana, con la torre de calle Cañón como la más antigua, de época republicana.

Y tiene toda la lógica una ciudad romana que en parte limitara con la torrentera que bajaba por la futura calle Granada.

María Victoria García Ruiz propone una segunda línea de muralla, de siglos posteriores, siguiendo las torres localizadas en dirección a la actual calle Larios pues cerca de la plaza de la Constitución, en el actual Pasaje de Chinitas y Nicasio Calle, había una pareja de torres. ¿Una de las entradas a la Málaga bizantina o a la Málaga musulmana de sus primeros siglos? Es una de las hipótesis que plantea este muy recomendable libro.