«Lo que han hecho es una barbaridad. Esto está ocurriendo por la desidia de no poner medios», concluía ayer el profesor de la UMA Carlos Gozalbes Cravioto. Fue este experto quien a comienzos de 2019 alertó de la posibilidad de que las cuevas localizadas muy cerca del Camino del Retiro y del Cementerio de Churriana pudieran tener, como mínimo, un origen mozárabe, vinculado a cristianos en tierra musulmana desde el siglo VIII al X.

Además, tampoco le cupo duda de que tres de las cavidades se correspondían con las tres naves de una iglesia rupestre. Sin embargo, desde hace un mes y medio, calcula Maricruz Torres, secretaria de la Asociación Ecologista Ciriana, las cuevas, en terrenos de la promotora Solvia, han sido cubiertas de tierra.

«Supongo que la Junta, al proteger el suelo, instó a Solvia a tomar medidas de protección, pero esto es roca caliza y tiene que estar ventilada porque debajo, presuntamente, pasa agua y las inscripciones de la iglesia se van a venir abajo», argumenta la representante de Ciriana.

En la misma línea, Carlos Gozalbes Cravioto lamenta esta decisión técnica en unos terrenos en los que, en principio, estaba prevista la construcción de 200 viviendas.

«Se tapa para que no se vea lo que está ocurriendo, porque arriba las máquinas han aplanado tanto que ha terminado por abrirse un gran boquete y cuando llueve es un desastre porque el barro se arrastra a través de la cueva», explica.

El experto de la UMA considera que, en lugar de taparlas, lo que le urge a la Junta de Andalucía es «limpiarlas y consolidarlas, tapando además el boquete de arriba». En su opinión, la solución de la tierra es «una mala protección», hasta el punto de que el profesor duda de que las cuevas puedan aguantar, «cuando lleguen las lluvias del invierno».

Torres y Gozalbes, en la iglesia rupestre. ÁLEX ZEA

Sí se siguieron sus indicaciones -aunque sólo inicialmente- cuando a una segunda cueva con tres cavidades, la segunda iglesia rupestre del entorno y en terreno municipal, se le colocó una verja sin anclar en la piedra. Si embargo, la verja que aireaba la gruta fue sustituida al poco tiempo por una puerta metálica, a su juicio otra medida desacertada.

Tanto la portavoz de Ciriana como el profesor de la UMA piden a la Junta que inste a una protección más eficiente de las cuevas que evite que se degraden a marchas forzadas. «He visto esto en montones de restos arqueológicos, esperar a que pase la presión ciudadana, lo que haga falta para que se caigan», señala el experto.

Ayer, la delegada de Cultura de la Junta, Carmen Casero, indicó que si se ha hecho una reclamación por escrito la Delegación de Cultura contestará y en todo caso, recordó que se trata «de decisiones técnicas de los arqueólogos».

En noviembre de 2020, la Junta de Andalucía emitió un informe en el que pedía al Ayuntamiento de Málaga la protección integral del complejo de cuevas descubierto en Churriana al tratarse de «un singular yacimiento formado por cuevas artificiales abiertas en un frente de roca en el que se asentó una comunidad monacal de época paleocristiana que perdura durante el dominio musulmán».

Maricruz Torres y Carlos Gozalbes entienden que esta protección sobre el papel no servirá de mucho si la Junta de Andalucía no protege las cuevas con medidas eficaces sobre el terreno.