Consideró a Narciso Díaz de Escovar su maestro y él a su vez terminó convirtiéndose en un maestro y en el cronista de su ciudad natal, gracias a un concienzudo trabajo de recopilación y divulgación que en los 80 reflejó en libros como ‘Málaga. Crónicas de ayer’, ‘Encuentros con Málaga’ o ‘Paseo romántico por la Málaga comercial’.

Durante casi 40 años fue también una voz familiar en las casas de los malagueños, por su trabajo como locutor en Radio Juventud de Málaga, Radiocadena Española y Radio Nacional.

Miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo y de la Academia Malagueña de Ciencias, crítico de arte, periodista en ‘Sur’ durante tres décadas, incansable investigador... todas las facetas de su vida profesional y académica y sobre todo, la generosidad del recordado y admirado Julián Sesmero Ruiz (Málaga, 1934-Alhaurín de la Torre, 2011) están presentes en la exposición ‘Sesmero. Periodismo ensoñado’, en el Centro Cultural Vicente Aleixandre de Alhaurín de la Torre.

Algunos de los libros del conocido investigador. A.V.

Vecino desde 1982 de esta ciudad, de la que terminó siendo nombrado hijo adoptivo, a Alhaurín de la Torre donó poco antes de morir su importante legado documental y pictórico, algunas de cuyas pinceladas, nunca mejor dicho, pueden verse en esta luminosa exposición hasta el 11 de junio.

«Por fin se puede mostrar, para que la gente vea el valor de lo que donó, porque lo que no se ve no se conoce y este es un regalo enorme», cuenta esta semana José Manuel de Molina, coordinador del Centro Cultural Vicente Aleixandre. En este edificio se conserva además todo el legado donado por el gran periodista y locutor malagueño: sus libros, cuadros, fotografías y miles de documentos sobre las investigaciones que llevó a cabo porque, afortunadamente, todo lo guardaba.

«Incluso llegó a colocar estanterías para sus libros y documentos en el cuarto de baño», sonríe Fela Carrasco, viuda de Julián Sesmero, a quien describe con cariño y admiración:«Ha sido mi compañero, mi amante, mi marido, mi amigo, el padre de mis hijos... ».

Como explica, se conocieron cuando ella entró a trabajar en Radio Juventud, en la sede de Alarcón Luján. Algunos años antes, Julián Sesmero había hecho un curso de radiofonismo, casi enseguida se marchó a hacer la mili a Barcelona y cuando pensaba quedarse a vivir en la Ciudad Condal, su hermano acudió a por él para que se incorporara a Radio Juventud de Málaga.

Cartel de la exposición.

Cartel de la exposición. L.O.

«Mi padre estuvo a punto de fichar en la Seat, en la Zona Franca de Barcelona», cuenta Julián, uno de sus cuatro hijos y exconcejal de Cultura de Alhaurín de la Torre.

De esta forma, el locutor quedó vinculado a Málaga y su provincia para siempre.

Al inicio de la exposición del Centro Cultural Vicente Aleixandre puede verse un busto del académico, obra de Esteban Pérez Palma, y reproducciones de los carteles de la glorieta y la calle que en Málaga y Alhaurín de la Torre llevan su nombre, respectivamente.

«También hemos querido dar una idea de la persona altruista y generosa que era», explica José Manuel de Molina, que comenta que de ello dan fe un buen número de diplomas , emblemas y pequeñas esculturas regaladas al periodista por colectivos de todo tipo, desde la Cruz Roja a la Unicef, pasando por los Hermanos de San Juan de Dios o Proyecto Hombre, en agradecimiento a sus colaboraciones desinteresadas. «Allí donde le llamaban acudía para dar charlas», recuerda el coordinador.

La muestra también ha querido ofrecer una pequeña selección del legado documental. Por eso se exhibe, por ejemplo, una carta de la futura Directora General de Prisiones, Victoria Kent, al futuro alcalde de Málaga Emilio Baeza Medina, datada en 1930 o una patente de sanidad de 1793 con la imagen de la Virgen de la Victoria y los patronos de Málaga, San Ciriaco y Santa Paula.

José Manuel de Molina muestra la carta de Victoria Kent de 1930. A.V.

Tampoco falta una misiva de Ramón Buxarráis, el recordado obispo de Málaga, a quien Julián Sesmero logró convencer para escribirle una completa biografía.

La exposición tiene además un rincón fotográfico en cuyas imágenes el locutor departe en los 60, en la Feria de Málaga, con Alfredo Landa, presenta a una jovencísima Marisol o atiende a las palabras de su compañero de vocación, el locutor Matías Prats.

Con Alfredo Landa en los 60 en la Feria de Málaga. Legado Sesmero

La Hispano Olivetti

Y cerca de la gran radio familiar -una Optimus regalo de la ceramista Amparo Ruiz de Luna- se ha reproducido la mesa de trabajo del investigador, con fotos de sus hijos, de sus padres (Carlos Sesmero y Pepa Ruiz), una grabadora y una máquina de escribir Hispano Olivetti, entre otros objetos.

Pero la parte más importante de este ‘Periodismo ensoñado’ es la dedicada a la pintura, porque hasta ahora, por falta de espacio, no había podido ser expuesta.

Fela Carrasco, viuda de Julián Sesmero, en la mesa de trabajo de su marido. A.V.

Julián Sesmero, académico de San Telmo, crítico de arte, biógrafo de pintores y autor del ingente ‘Diccionario de pintores, escultores y grabadores en Málaga. Siglo XX’, tuvo una estrecha relación con los artistas y se refleja en la impresionante nómina de pintores malagueños que en muchos casos le obsequiaron con su arte: Pepe Bornoy, Revello de Toro, Jorge Lindell, Torres Mata -el cuadro de una joven con el primer libro de Sesmero-, Francisco Hernández, Jorge Lindell...

Una parte del legado pictórico se expone en la muestra. A.V.

Son retazos de un legado que, cuando se materializó en 2011, quedó plasmado que la antigua Cámara Agraria de Alhaurín de la Torre, hoy sin uso, se convertiría en la futura sede del Centro de Estudios Locales y Provinciales y de Investigación ‘Julián Sesmero Ruiz’.

Mientras llega ese día, la generosidad de este inolvidable malagueño queda bien a la vista en una exposición a su altura.